Los menores le pierden el miedo al Estrecho

La llegada de inmigrantes a las costas andaluzas, muchos de ellos menores, ha obligado a la Junta de Andalucía a tomar cartas en el asunto poniendo en marcha un plan de emergencia para hacer frente a la situación. Más de 2.000 jóvenes de entre 14 y 17 años no acompañados por ningún familiar se han colado por el Estrecho este verano, muchos de ellos en motos acuáticas. Pero Andalucía sólo cuenta con 215 centros de acogida de menores, con una capacidad de 2.330 plazas. De ahí que se haya tenido que aprobar una dotación presupuestaria de un millón de euros para concertar la ampliación de cien plazas con tres centros en Almería, Granada y Cádiz, las provincias a las que llegan más inmigrantes sin permiso de entrada.

Quieren una vida mejor y saben que las leyes españolas les amparan. Se les asigna un lugar de residencia, comida, atención sanitaria y educación hasta los 18 años. El goteo anual de los últimos ejercicios, coincidiendo con la crisis y convenios de España con Marruecos, se había reducido al millar de menores extranjeros. Pero la situación ha cambiado. Solo a finales de junio, el número de chicos no acompañados atendidos en Andalucía ascendió a 1.162, el doble que en 2016 (643).

Con las cifras en la mano, el aluvión de entradas ilegales de este verano podría situar a España como el segundo país europeo más afectado, por detrás de Italia pero adelantando ya a Grecia. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha contabilizado desde principios de año y hasta el 11 de agosto 8.383 'sin papeles' llegados por mar a España.

Fotos

Vídeos