Las marionetas son muy grandes

'Caperucita' de Teloncillo. :: /L.R.
'Caperucita' de Teloncillo. :: / L.R.

La segunda jornada del festival incluye una 'Caperucita' en el Bretón y otros dos espectáculos en Alfaro y Fuenmayor

Jonás Sainz
JONÁS SAINZLogroño

Como una celebración, el 35º Festival de Marionetas y Teatro Infantil de Logroño arrancó ayer con 'Universario', tercer espectáculo del clown catalán Marcel Gros que pasa por el Bretón en sus veinticinco años de payaso. Y la fiesta continúa hoy (a las 18.30 h.) con 'Caperucita Roja, lo que nunca se contó', de la compañía vallisoletana Teatro Teloncillo. Este miércoles el ciclo de Cultural Rioja también incluye funciones en Alfaro y Fuenmayor: 'Los cuervos no se peinan', del grupo riojano Peloponeso Teatro, y 'Sonata Circus', de La Troupe de Malabó, en la Sala Florida y en el Teatro Coliseo respectivamente.

El teatro infantil con mezcla de muy diversas técnicas escénicas e interpretativas, incluidas las marionetas a que debe su nombre tradicional, ha terminado por hacer aún más grande este festival que empezó siendo exclusivamente de títeres y que, además de cinco espectáculos en el Bretón logroñés, ofrece cinco más en otras diez localidades riojanas.

Teatro Bretón de Logroño
'Caperucita, lo que nunca se contó', de Teatro Teloncillo (18.30 h.)
Sala Florida de Alfaro
'Los cuervos no se peinan', de Peloponeso Teatro (18.30 h.)
Teatro Coliseo de Fuenmayor
'Sonata Circus', de La Troupe de Malabó, (18.30 h.)

Marcel Gros, por ejemplo, que ayer llenó el Bretón con sus aventuras de letras vocales, personajes fantásticos e historias imaginarias, es prueba de que se puede ser guiñol de carne y hueso o actor de trapo, lo mismo da; lo que importa es que la imaginación del artista y la del público sean de la misma materia de los sueños para volar juntas a vivir viejos y nuevos cuentos que casi nadie cuenta ya.

Sin ir más lejos, el de aquella niña con capa roja que yendo a casa de la abuelita se dejó engañar por el lobo... ¿Caperucita, otra vez? ¿Cuántas veces se ha contado este cuento? Muchas, miles, millones. Tantas como madres y padres se lo contaron a sus hijos. Comenzó como un cuento popular que pasaba de boca en boca, Charles Perrault lo hizo libro y los hermanos Grimm salvaron a la abuela y a la niña introduciendo al leñador. Incluso se hicieron películas.

El clásico de los clásicos

«¿Vale la pena volver a contarlo? Creemos que sí», afirman los miembros de Teatro Teloncillo, compañía fundada en 1975 y dedicada al teatro infantil desde 1996. «Algo tiene este cuento que pasa de generación en generación. ¿Y cómo lo contaremos? A nuestra manera, jugando con los personajes, transformando el relato en una comedia de enredos dislocados. Nada es como debería ser».

'Caperucita Roja, lo que nunca se contó' es un espectáculo de actores recomendado para niños a partir de cinco años y público familiar premiado en el festival Feten y ganador del certamen Barroco Infantil de Almagro. Su director es el argentino Claudio Hochman: «Volver a escribir y dirigir para Teloncillo me llena de alegría, motivación y entusiasmo. Caminamos juntos arriesgándonos con 'Kaspar', descubriendo con 'Marco Polo', creciendo con 'Josefina', divirtiéndonos con 'Los animales de don Baltasar'... Ahora un nuevo desafío con el clásico de los clásicos. Es bueno volver a casa, revisitar a los amigos, trabajar con actores que conozco y estoy seguro que volverán a sorprenderme. Sea por el camino más largo o por el camino más corto, aquí estamos, una vez más, en este inevitable juego del teatro».

Al juego del teatro también se juega hoy en Alfaro, con Peloponeso representando 'Los cuervos no se peinan', que ayer pudo verse en Santo Domingo. Y en Fuenmayor, 'Sonata Circus' de la Troupe de Malabó, que ayer estuvo en Calahorra. Otros dos cuentos para niños y niñas de cualquier tamaño y para títeres de todos los materiales. No importa si son de hilo, de guante o de varilla; estas marionetas cada vez son más y más grandes.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos