La marcha del PSOE deja herido de muerte el pacto educativo

Margarita Robles, a la derecha, junto a los diputados del PSOE en la subcomisión del pacto. :: efe/
Margarita Robles, a la derecha, junto a los diputados del PSOE en la subcomisión del pacto. :: efe

Los socialistas aseguran que no volverán a la subcomisión salvo que el Gobierno garantice una financiación mínima al sector del 5% del PIB

ALFONSO TORICES MADRID.

Las conversaciones para lograr un pacto de Estado por la educación están, a día de hoy, heridas de muerte. La subcomisión del Congreso que desde hace un año persigue el hito de acordar la primera ley educativa consensuada de la democracia no ha logrado ni siquiera superar el debate del segundo de los quince puntos para un posible acuerdo sin que uno de los principales protagonistas, el PSOE, haya dado un portazo y haya abandonado el foro y las conversaciones.

Las reuniones de la subcomisión siguen, al menos por el momento, pese a la marcha del PSOE, con la asistencia de PP, Unidos Podemos, Ciudadanos y ERC. Pero, salvo que los socialistas reconsideren su postura, cosa que el partido de Pedro Sánchez ayer descartaba absolutamente, el resto de grupos políticos admite -sea en público o en privado- que el intento de pacto nacional por la educación estará a la larga condenado al fracaso. Tanto ERC como Ciudadanos entienden, según dijeron sus portavoces, que intentar un pacto de Estado sin el PSOE «no tendría sentido» y Podemos ya adelanta que, «sin acuerdo de financiación, no va a haber pacto».

Las conversaciones, de hecho, embarrancaron en uno de los puntos clave, el del dinero, el que pretendía fijar la financiación que el Gobierno y las formaciones políticas estaban dispuestas a comprometer para modernizar la educación e implantar los acuerdos del pacto.

«El Gobierno y los demás partidos vamos a seguir trabajando en el pacto», responde Méndez de Vigo

Sánchez lanzó el lunes un ultimátum al Gobierno. Su partido se marcharía de la subcomisión salvo que el Ejecutivo garantizase una inversión mínima del 5% del PIB para financiar el funcionamiento de los colegios e institutos en los próximos siete años, lo que suponía un aumento del gasto de 1.500 millones cada año hasta 2025.

El PP, en la reunión de ayer, se mantuvo en su propuesta inicial, un compromiso de incremento mínimo del gasto en educación de 5.000 millones hasta 2025, con una media de aumento de unos 700 millones anuales, y el compromiso adicional de aportar también la financiación que fuese precisa para garantizar todas las medidas que componga el acuerdo cuando este esté cerrado. Una postura que solo recibió el apoyo en la subcomisión de Ciudadanos, que también es partidario de cuantificar y blindar el acuerdo de financiación al final -cuando se sepa lo acordado y cuánto cuesta aplicarlo- y que rechaza la financiación vinculada al PIB, porque cree que significa recortes en fases de crisis.

Los socialistas consideraron la oferta del Gobierno «inaceptable». Solo cubre la mitad de su demanda de inversión y hace imposible, en su opinión, que se puedan revertir los recortes educativos sufridos durante la crisis y disponer del dinero suficiente para implantar las mejoras que tiene que incluir el pacto. Y Sánchez cumplió su amenaza. La portavoz socialista, Margarita Robles, anunció la salida del PSOE del pacto educativo. «No vamos a ser cómplices de una nueva tomadura de pelo» a los ciudadanos, pues un pacto sin financiación suficiente solo es, añadió, papel mojado. El PSOE, según Robles, no regresará a la subcomisión salvo que el Gobierno les garantice antes el 5% del PIB.

El PP y Ciudadanos solo ven en el portazo del PSOE una estrategia partidista e «irresponsable» y le piden que vuelva al pacto porque «ni siquiera Podemos se ha ido». Rafael Hernando cree que Sánchez «monta el circo» porque no tiene «propuestas» y, en las negociaciones, «a la hora de la verdad, a algunos les entra el pánico». Juan Carlos Girauta, de Ciudadanos, coincide en que el PSOE solo ha buscado «una excusa para reventar el pacto», porque le resulta evidente que «ya tenían intención de levantarse de la mesa para que el pacto fracasara».

El ministro de Educación también quiso elevar la presión para provocar la vuelta al diálogo del PSOE. «El Gobierno y los demás partidos vamos a seguir trabajando por el pacto, porque es lo que necesita España», dijo Íñigo Méndez de Vigo, que solo ve «excusas» en el empeño del PSOE de cuantificar ahora el acuerdo. «Es empeñarse en poner el carro delante de los bueyes», concluyó.

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