'La manada' se declara inocente de la violación

Solo uno de los cinco acusados los hechos, ocurridos en los Sanfermines de 2016, reconoce el robo del móvil de la víctima

PABLO OJER PAMPLONA.

Los cincos acusados por la violación en grupo de una joven en los Sanfermines de 2016 se declararon ayer inocentes, en la primera sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Navarra. Los cinco rechazaron los cargos de agresión sexual y contra la intimidad de la joven al grabar los hechos. Sin embargo, cuatro de los acusados dijeron que eran inocentes del delito de robo, dado que tras la violación presuntamente sustrajeron el teléfono móvil a la víctima. Solo uno, Antonio Manuel G. E., admitió que había robado el teléfono.

Durante la fase de instrucción los cinco procesados Alfonso Jesús C., Ángel B. F, Jesús E. D., Antonio Manuel G. E. y José Ángel P. M -integrantes de un grupo de WhatsApp denominado 'La manada'- han defendido que la noche del 6 al 7 de julio de 2016 mantuvieron relaciones sexuales con la víctima, una joven madrileña que entonces tenía 18 años. Aseguran que éstas fueron consentidas, incluso la grabación de las mismas, en el rellano de un portal de la capital navarra. Determinar el consentimiento o no de los hechos va a ser la clave de este juicio que se prolongará durante dos semanas.

LA CIFRA

La vista oral seguirá el calendario previsto inicialmente por la Audiencia y los acusados declararán en el tramo final del juicio. La Fiscalía pidió ayer que fueran los acusados los primeros en prestar declaración -práctica que es habitual en los juicios penales-, pero el tribunal, siguiendo la costumbre que tiene la Sección Segunda de la Audiencia de Navarra, se negó a cambiar el orden. El tribunal tampoco aceptó la petición presentada por la defensa de los acusados, que solicitaba que durante la vista no se pudiera ejercer la acusación popular, en la que están representados tanto el Gobierno de Navarra como el Ayuntamiento de Pamplona.

A puerta cerrada

A pesar de la expectación informativa que ha despertado este juicio, para el que se han acreditado más de 60 periodistas de una treintena de medios de comunicación, poco o nada se va a conocer de sus sesiones. Las medidas de seguridad que se tomaron desde ayer por la Audiencia Provincial son extremas.

Las sesiones del juicio se desarrollan en su totalidad a puerta cerrada. Incluso las ventanas de la primera planta, donde se encuentra la sala de vistas de la Sección Segunda fueron cubiertas con papeles para que desde el exterior no se pueda tomar ni una imagen de lo que sucede.

De manera excepcional, los medios de comunicación no estarán presentes en la sala, ni podrán seguir la vista por un circuito cerrado de televisión. Tampoco está permitida la asistencia de los familiares de la víctima y de los procesados como público, porque la intención del tribunal es que no trascienda nada de lo que se diga en la sala de vistas.

El propio abogado que representa a José Ángel P. M., Jesús E. D y Ángel B. F, Agustín Martínez Becerra, que hasta ahora solía comparecer de manera habitual ante los medios de comunicación para explicar la marcha del proceso, anunció ayer que «por respeto a las partes, no haremos ningún tipo de declaraciones durante el juicio. El día que presentemos los informes finales ya haremos una valoración más extensa».

El tribunal también advertirá a los testigos, a los agentes de las fuerzas de seguridad y a los peritos que pasen a prestar testimonio por el estrado que tampoco podrán hacer declaraciones a los medios. De esta manera, fuentes jurídicas apuntaron que poco se sabrá de la vista, pese a que la presión mediática será importante en días como hoy, cuando está prevista la declaración de la víctima de la violación grupal.

La joven entrará a primeras horas de la mañana en el edificio de la Audiencia de Navarra en coche, escoltada por agentes de la Policía. Cuando le corresponda declarar, los cinco acusados serán llevados a una sala a parte para que sigan la declaración por videoconferencia.

de los jóvenes españoles considera una «actitud normal» la violencia de género en las relaciones de pareja. Es una cifra similar de los que achacan el aumento de esta lacra a un mayor peso de la población imigrante, según alerta el último informe del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud.

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