Lori Meyers sumergió al público del Fárdelej 'En la espiral'

Lori Meyers encandilaron al público del Fárdelej. :: / Ernesto Pascual

Por el formato del festival arnedano, los granadinos ofrecieron el viernes el repertorio largo con su última obra

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

Los grandes festivales se han convertido en citas exigentes, en las que el público tiene que hacer un mapa con los grupos que quiere ver entre escenario y escenario, descartando por los solapes horarios a muchos que quizá también gustara de ver. El Fárdelej se mantiene entre los festivales de formato familiar, más íntimo, que permite a bandas y público lujos que en otros son inimaginables: poder tocar el repertorio completo, sin restricciones horarios.

Es la suerte que disfrutaron en la primera noche musical, la del viernes, los seguidores de los granadinos Lori Meyers. Y la propia banda. Editado en febrero, habían podido presentar en toda su extensión su sexto trabajo, 'En la espiral', en las tres fechas de salas compartidas en Madrid, Barcelona y Granada. El Fárdelej fue una nueva oportunidad para adentrarse en su atmósfera más íntima.

La densidad orgánica post rock de Musgo, con el arnedano Chema León, al frente abrió el capítulo musical el viernes en el Arnedo Arena. Tras ellos, los murcianos Viva Suecia demostraron que su directo está siendo la principal baza para dar pasos de gigante en su conquista del público pop. El del Fárdelej cantó los temas de sus dos discos, y se volcó por completo en el final coreando sus dos éxitos, 'Bien por ti' y 'Hemos ganado tiempo'.

La noche se había animado y cerca de 2.000 personas aplaudían a quince minutos de la medianoche cuando se apagaban sonaba la larga intro que llevaba al escenario del Fárdelej a uno de los regresos más esperados, cuatro años después de su anterior entrega discográfica, 'Impronta'. Como una señal que indicaba que el suyo sería un concierto para dejarse llevar, Lori Meyers comenzaban con Noni sentado al piano y la cadencia del tema que abre su último disco, 'Vértigo I'. Junto a él, al frente del escenario, Alejandro Méndez marcaba con su guitarra el camino de melodías.

En formato sexteto, con un sonido potente y definido, los granadinos adentraron al público en su último disco, con estructuras más progresivas y menos inmediatas como 'Evolución'. Aunque las últimas desorientaron a los menos acérrimos, resaltó por la participación del público 'Siempre brilla el sol'. Eso sí, también viajaron a sus anteriores discos y pusieron a saltar y cantar a todos con clásicos como 'Luces de neón', 'Emborracharme' o '¿Aha han vuelto?', en los que dejan ver su gusto por el pop español de los 60 y 70's. Apoyados en proyecciones y un efectivo juego de luces, atraparon al público guardándose para la despedida 'Mi realidad'. Pero el público quería más. Y había tiempo para ello. Presentaron la enérgica 'Pierdo el control' de su último antes de endurecer otro de sus clásicos en la despedida, 'Alta fidelidad'.

Tras la ovación, tomaron el escenario Ochoymedio Dj's para continuar la fiesta pinchando temas pop conocidos por todos.

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