Llegó la gripe con puntualidad

Llegó la gripe con puntualidad

El virus circular más precoz y con tasas de incidencia más altas que en años anteriores

CARLOS RUIZ MARTÍNEZLogroño

Fieles a su cita, llegado el invierno, y con ello el frío, los virus salen de su letargo y reservorios naturales para hacerse más patentes y presentes entre nosotros. Causando los típicos resfriados, catarros y temibles gripes.

El virus este año ha comenzado a circular de forma más precoz y con tasas de incidencia más altas y similar virulencia a años precedentes. Tranquilidad, sentido común e información serán nuestros mejores aliados para ganarle la batalla.

1 Es importante distinguir catarro de gripe.
2 La gripe se produce por el virus gripal en epidemias invernales.
3 Los síntomas se autolimitan en la mayoría de pacientes y responden a los tratamientos.
4 No se automedique con antibióticos.
5 Preste atención a los síntomas, ante cualquier duda acuda a su médico.
6 La mejor forma de prevenir la gripe es la vacunación.
7 Los mayores cuidados en el tratamiento de la gripe deben centrarse en los grupos de mayor riesgo; las personas infectadas de edad avanzada y con enfermedades crónicas.
8 Los niños tienen una gripe más leve, pero son los mayores transmisores de la enfermedad.
9 Evite el contacto directo con personas que sufran gripe.

Las infecciones víricas pulmonares han captado el interés del mundo por el potencial de producir epidemias. Fue el caso del Síndrome respiratorio agudo grave (SARS) causado por un coronavirus que apareció por primera vez en el 2002 en China y se expandió al resto del mundo durante el año 2003 con una tasa de mortalidad promedio global del 13%. Y la pandemia de gripe A (H1N1) que se extendió por España durante el 2009 y sigue siendo el de la temible gripe aviar. Pero incluso en ausencia de pandemia, las infecciones pulmonares tienen un gran impacto sobre nuestra salud, ya que causan más enfermedad que cualquiera de las patologías más conocidas como el cáncer, infarto de miocardio, ictus o diabetes.

Nadie está exento de contraerla y sufrirla, aunque existen medidas efectivas para esquivarla como es la vacunación y tomar medidas de higiene para evitar su contagio. Su aparición periódica genera cada año los mismos interrogantes, actuaciones de salud pública, colapsos hospitalarios y algún fallecimiento entre los más débiles, lo que constituye un elemento fundamental para vigilar de cerca a los pacientes más frágiles cuyas patologías asociadas les convierten en objetivo de las complicaciones que pueden llegar a padecer.

Aunque hay que remarcar que la inmensa mayoría de los casos serán cuadros leves que se autolimitarán en pocos días si mantenemos las medidas de prevención habituales ante este tipo de virus.

La gripe es una infección respiratoria producida por algún tipo de virus influenza. En humanos fundamentalmente circula el virus influenza B y el A con sus dos cepas H1N1 y la H3N2. Este virus llega a nuestras vías respiratorias para instalarse y multiplicarse en ellas generando la consiguiente inflamación de las mismas. Se adquiere y contagia por la vía respiratoria.

Síntomas

Los síntomas y signos más típicos de la gripe son fiebre alta repentina precedida de escalofríos, congestión nasal, dolor de garganta, tos seca, cefalea, afectación del estado general, dolor muscular intenso, debilidad y pérdida de apetito. En casos más graves o complicaciones persistirá la fiebre, aparecerá falta de aire (disnea), disminución del nivel de conciencia, dolor torácico, expectoración purulenta o sanguinolenta.

En cualquier caso ante la presencia de estos síntomas de alarma, duda o indecisión se debe consultar con un profesional sanitario.

Habrá que dedicar especial atención a pacientes mayores o con patologías crónicas asociadas como EPOC, asma bronquial, insuficiencia cardiaca, diabetes, insuficiencia renal, pacientes inmunodeprimidos, etc. para evitar las complicaciones de la gripe.

El diagnóstico se establece en función de los signos y síntomas clínicos. En algunos casos, y ya dentro del medio hospitalario, el análisis de muestras de fluidos de las vías respiratorias identificará la cepa del virus. Otras pruebas como la radiografía de tórax, análisis, servirán para detectar posibles complicaciones.

Los cuidados

En general, nuestras propias defensas serán suficientes para ganar la batalla a este virus que se instala en nuestras vías respiratorias. Un periodo de siete días será el suficiente para recuperarse.

Se deberá guardar reposo, ingerir la adecuada cantidad de líquidos para mantenernos hidratados.

Evitar el consumo de tabaco y bebidas con alcohol.

Serán de utilidad antitérmicos y analgésicos para mitigar los síntomas (fiebre, malestar).

Tratar en la medida de lo posible el contagio a los demás.

En casos seleccionados, pacientes graves o frágiles se pueden usar fármacos antivirales específicos de las primeras fases de la enfermedad.

Se usarán antibióticos solo ante la sospecha o presencia de complicaciones (insuficiencia respiratoria, neumonía, sinusitis).

Consultar con personal sanitario ante la presencia de signos de alarma o indecisiones.

Medidas de prevención

1.- Lavarse las manos con frecuenciapara evitar el contagio entre personas, que se produce a través de secreciones respiratorias.

2.- Taparse la boca y la nariz con el pañuelo al estornudary desecharlo inmediatamente después.

3.- Usar mascarillas.

4.- No compartir vasos, cubiertos, toallas y objetos que hayan podido estar en contacto con saliva y secreciones (incluidas pantallas táctiles de móviles y tabletas).

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