La Rioja

Cristina Fernández Cubas, la gran dama del relato

Cristina Fernández Cubas.
Cristina Fernández Cubas. / Marta Pérez (Efe)
  • El jurado del Premio Nacional de Narrativa 2016 distingue su obra 'La habitación de Nona', en la que la autora catalana "mezcla con maestría lo cotidiano y lo fantástico"

"La realidad está plagada de misterios y mis cuentos los exploran". Lo asegura Cristina Fernández Cubas (1945), gran dama del cuento en español y ganadora del Premio Nacional de Narrativa con 'La habitación de Nona'. Unos inquietantes relatos editados por Tusquets con los que rompió un largo silencio narrativo de nueva años y que le habían procurado ya en abril el premio de la Crítica. "Soy más de Poe que de Chéjov" explica desde su casa en Barcelona esta veterana narradora a la que el jurado distinguió "por reflejar la madurez de una obra que representa la excelencia del relato breve. Dotado con 20.000 euros, Cultura concede cada año el galardón a una obra de autor español escrita en cualquiera de las lenguas oficiales y publicada en el año anterior al fallo.

"Ha sido una sorpresa y una inmensa alegría", explica la autora, que acepta el premio "con satisfacción". "Es el segundo que recibe este libro, muy especial para mi por los temas muy queridos y muy difíciles que aborda", dice de unos cuentos que regresan a la infancia y la madurez, la soledad y la familia, la cotidianidad de nuestras casas y ciudades y en los que se agazapan el misterio, la sorpresa y el escalofrío.

"El relato es el género que más me atrae como escritora y como lectora. El misterio le va muy bien" admite. "Cada cuento tiene su propio misterio y los misterios me gustan mucho. Me encantan", proclama la escritora. No en vano el fallo del jurado señala que Fernández Cubas "mezcla con maestría lo cotidiano y lo fantástico, alcanzando la esencia y la vitalidad propias de lo mejor de este género literario". Aunque ella no ve "tan clara esa distinción entre realidad y fantasía". "La realidad está llena de misterios. Plagada. Y eso crea cierta confusión", plantea.

"Muchos relatos míos se adscriben al género fantástico, y no lo son. Lo fantástico es la mirada. Trato de ver no solo lo evidente; busco lo invisible y mi forma de narrar se define por esa mirada fantástica" explica. "En este libro -aclara- hay un relato fantástico que invade la realidad pero que luego se desvanece". No hay un hilo temático que cosa los seis relatos, pero sí hay guiños, claves, pasillos y ventanas que los conectan". "Son independientes, pero son seis habitaciones de una misa casa", señala.