'Kiro', la primera estrella Michelin para la cocina logroñesa

Félix Jiménez, elaborando un nigiri en su restaurante 'Kiro'. / JUSTO RODRÍGUEZ
Félix Jiménez, elaborando un nigiri en su restaurante 'Kiro'. / JUSTO RODRÍGUEZ

Félix Jiménez logra el premio sólo dos años después de la apertura y Francis Paniego e Ignacio Echapresto revalidan un año más sus estrellas

PABLO GARCÍA MANCHA

LOGROÑO. La cocina de La Rioja vivió ayer un día histórico. El cocinero alfareño Félix Jiménez, propietario de 'Kiro Sushi', logró su primera estrella Michelin y por ende el primer brillo de la guía roja que lucirá en Logroño. Algo realmente extraordinario si tenemos en cuenta las peculiaridades que 'adornan' el trabajo de Félix, su cocina clásica nipona y las sensaciones que se viven en un local en el que sólo se dan diez servicios en una barra tras la que el 'sushiman' alfareño oficia con una disciplina y una seriedad que la sensación del comensal le transporta de la calle María Teresa Gil de Gárate a Tokio en unos instante mágicos.

Francis Paniego mantiene su segunda estrella en El Portal del Echaurren (Ezcaray) y la primera de Riscal (Elciego) e Ignacio Echapresto continúa con el premio que supuso su entrada hace siete años en la élite de la cocina española. Ambos se muestran encantados con lo conseguido y valoraron la entrada por la puerta grande en la guía del cocinero alfareño. «Es enorme, muy grande para La Rioja y para nuestra cocina. Que un tipo abra un restaurante tan especial como es 'Kiro' en Logroño, tan devoto de una clase de cocina tan singular y con tantísimo nivel es una noticia extraordinaria para nuestra gastronomía», contaba Francis Paniego ayer desde Tenerife, donde se celebró la gala de las estrellas.

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Algo parecido expresaba Ignacio Echapresto, que se enteró del premio de 'Kiro' y de la renovación de su estrella en la conferencia de Arcadi Espada sobre Ferran Adrià que se celebró ayer en Logroño: «Me alegro mucho por Félix y estoy plenamente convencido de que pronto conseguirá la segunda porque es algo fascinante lo que logra en cada servicio. Es de un nivel sensacional y demuestra que es posible alcanzar las metas que uno sueña si se entrega en cuerpo y alma a dicho fin».

'Kiro' abrió sus puertas en octubre de 2015 y como explica el propio Félix, «el nombre es una palabra japonesa polisémica. Por un lado significa camino de regreso, que es un pequeño símbolo de mi vida y que representa mi vuelta a La Rioja tras muchos años de trayectoria fuera de casa; y además, y según cómo lo escribas, también hace referencia a luz. En la cultura nipona son muy importantes los significados y por eso pensé mucho el nombre del restaurante para que fuera un símbolo de toda mi trayectoria hasta poderlo abrir».

Y así explica el chef de Alfaro cómo se le ocurrió abrir un restaurante clásico japonés en la capital de La Rioja. «Estaba haciendo unas prácticas en Japón y cuando vi a mi maestro Yoshikawa Takamasa en su restaurante con sólo diez personas, diez comensales en silencio mirándole a él y contemplando cómo elaboraba. Yo sólo era su ayudante, pero me quedé completamente vacío y emocionado y pensé que algún día tendría yo uno igual en Logroño».

Y cómo es el menú de 'Kiro'. Félix Jiménez dice de él que se trata de la vuelta a la tradición japonesa y que se basa en varias claves: las sopas (ramen) y el eje principal que es el sushi. Aquí se encuentra el núcleo duro y más hermoso de la profundidad y el sabor. Hay unas once piezas de nigiri y un osomaki con el alga por fuera».

Y cuál es la razón de que 'Kiro' sólo tenga diez plazas. De esta forma lo relataba unos días antes de inaugurar el restaurante: «Había previsto doce comensales, pero no podía dormir. Se me hacía mucho; con diez tengo un equilibrio interior impresionante y se lo dije al arquitecto para cambiar el diseño. Me contestó que eran dos personas nada más... Pues bien, para mí, para lograr eso que yo necesito y anhelo, doce era una cifra exagerada. Es mi forma de pensar y concebir mi restaurante. En Japón los sitios auténticos son de diez. Será por algo», expresó.

Lo que se siente

Como comensal sentí algo maravilloso la primera vez que fui al restaurante por el placer de probar la cocina de 'Kiro'. La misma sencillez de líneas que decora al local se atisba en cada uno de sus medidos pasos dentro de la barra. Esa manera de tocar, acariciar y cortar el pescado, de conseguir las bolitas perfectas del arroz o la belleza de los cuencos artesanos de Toño Naharro (que acompañan todas las elaboraciones de este cocinero) son capaces de transportar al cliente a una especie de estado de irrealidad emocional, sacándole del contexto de la rutina y logrando, a poco que uno sea sensible, introducirse en una esfera de placer único.

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