Interpol saca a la luz 1,5 millones de toneladas de vertidos ilegales

Un agente inspecciona un contenedor (arriba) y un camión vierte residuos ilegales (abajo). :: efe/
Un agente inspecciona un contenedor (arriba) y un camión vierte residuos ilegales (abajo). :: efe

En la operación realizada por agentes de 43 países también se encontró una partida de 370.000 kilos de residuos trasladados de Gibraltar a Cádiz

J. LUIS ALVAREZ

Madrid. Agentes de 43 países, coordinados por Interpol, han asestado un golpe al tráfico ilegal de residuos. Fuentes de la Guardia Civil explicaron que en el transcurso de la 'operación Tyson' fueron descubiertas nada menos que 1,5 millones de toneladas de desechos, en su mayoría muy contaminantes. Las investigaciones permitieron también averiguar las nuevas rutas del tráfico ilegal de estos residuos a nivel internacional, la localización de vertederos clandestinos y las irregularidades que se cometen en las labores de reciclaje.

Por parte española, la operación fue realizada por los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), apoyados por distintas unidades del instituto armado que presentaron 1.477 denuncias, esclarecieron cinco delitos, mientras que otros doce aún están en vías de investigación. Para ello, los agentes del instituto armado efectuaron 4.020 inspecciones, visitaron 526 centros de tratamiento y 318 puntos de producción de residuos, así como 473 vertederos.

De esta manera, el Seprona detuvo a tres personas como presuntos autores de varios delitos de traslado transfronterizo ilícito de residuos procedentes de Gibraltar. La basura era trasladada en camiones hasta la localidad gaditana de Medina Sidonia. Según las mismas fuentes, los arrestados se enfrentan a penas de prisión de seis meses a cinco años y, además, «deberán reparar el daño medioambiental causado, lo cual eleva la cuantía de las multas».

Asimismo, los agentes de la Guardia Civil también descubrieron dos buques que transportaban 6.600 toneladas de residuos metálicos y, en cuya descarga en puertos españoles, se estaban efectuando vertidos de los residuos al mar sin ninguna medida de seguridad. También se interceptó otro barco con plásticos triturados procedentes de Dakar (Senegal) sin la correspondiente autorización y sin documentar el origen o la composición de los mismos. En otra de las actuaciones se localizaron 136.000 litros de aceites vegetales usados y 32.000 litros de aguas residuales procedentes de estos aceites que no contaban con las autorizaciones administrativas correspondientes.

Fuentes del Seprona explicaron que detrás del reciclaje no solo operan empresas legales. «Esta es una actividad que genera dinero y la prueba es que determinadas mafias o colectivos de delincuencia organizada están invirtiendo en el tráfico ilegal de residuos», afirmaron. Y es que el movimiento de estos vertidos «es muy fácil debido a la ausencia de fronteras en Europa».

En este sentido, Interpol también destaca el importante beneficio económico que obtienen las redes especializadas en el tráfico ilegal de vertidos hace que los delitos medioambientales sean de los que mayor crecimiento está experimentando a nivel internacional.

Importar y exportar

Actualmente, el volumen de actividad legal ligada a la gestión de los residuos industriales y peligrosos en España se ha conformado como un sector muy relevante, tanto por su magnitud económica y laboral como por su repercusión directa sobre la sostenibilidad del medio ambiente y sobre la calidad de vida de los ciudadanos. España es un país importador y exportador de residuos. Esto supone que, además de gestionar los residuos propios, asume como país importador el riesgo de recepcionar y tratar residuos de otros países.

Las basuras llegan a España proceden principalmente de países de la UE (Reino Unido/Gibraltar, Portugal, Francia, Italia, Malta, Alemania y Grecia), aunque destaca también una cantidad de residuos procedentes de países como EE UU, Israel, Emiratos Árabes, Andorra, Argentina, Colombia, Honduras, Uruguay y Omán.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos