El insomnio

El insomnio es el trastorno del sueño más frecuente, llegando a afectar al 30 por ciento de la población

JAVIER GALARRETA Logroño

Podríamos definir el insomnio como la incapacidad de dormir en cantidad y calidad suficiente para sentirse descansado al día siguiente. Si se mantiene en el tiempo puede afectar a la calidad de vida y el rendimiento laboral, así como favorecer la aparición de depresión, ansiedad y otras enfermedades. El sueño es una actividad biológica muy compleja y absolutamente necesaria para la salud y la vida. Es común a la mayoría de los mamíferos.

El ciclo «sueño-vigila» pertenece a los denominados ritmos circadianos, por medio de los cuales nos adaptamos al ambiente en que vivimos (luz, temperatura, actividades socio-laborales, etc.). Nuestra forma de dormir ha cambiado a lo largo de la historia. Los métodos artificiales de iluminación como el gas y sobre todo la luz eléctrica, han modificado las características y las necesidades de sueño. Hoy en día , los llamados dispositivos electrónicos podrían estar influyendo, no siempre de forma positiva, en nuestra forma de dormir. Antes de la revolución industrial, el sueño nocturno se dividía en dos partes: 1º y 2º sueño. Hoy en día dormimos «de un tirón», pero una hora menos de media que hace 150-200 años . Nos pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo... o intentando dormir. La duración de sueño nocturno varía de unas personas a otras (de 4 a 12 horas) siendo 7-8 horas la duración más frecuente. (Los recién nacidos llegan a dormir 16 horas.)

Estamos lejos de precisar los complejos mecanismos que intervienen en la producción del sueño y más aún de «los sueños». Intervienen centros nerviosos, redes neuronales, hormonas, neurotransmisores, etc. en un complicado «juego de interruptores» que apagan y encienden nuestra consciencia, equilibrando funciones biológicas fundamentales:

1.- Recuperar la energía gastada durante el día.

2.- Estabilizar circuitos cerebrales.

3.- Procesar la información, consolidar la memoria y equilibrar emociones: lo que siempre hemos llamado «consultar con la almohada».

¿Por qué no dormimos?

Son múltiples los factores implicados en el insomnio :

1.- Factores predisponentes: personas de temperamento hiperactivo e hipervigilante, con tendencia a la preocupación excesiva. (Estos factores tienen una base genética y hacen que la persona esté excesivamente «activada», incluso cuando duerme).

2.- Factores precipitantes: son las circunstancias estresantes, es decir ,los problemas de la vida, incluidas las enfermedades mentales y físicas (desencadenan el insomnio agudo).

3.- Factores perpetuantes: son las formas inadecuadas de enfrentarnos al insomnio: miedo a no dormir, automedicación ,alcohol, etc. (Favorecen la cronificación del insomnio).

Tratamiento

Si usted cree que padece insomnio, debería consultar con su médico . En primer lugar, si el insomnio es consecuencia de otra enfermedad (depresión ,ansiedad, dolor crónico, etc.), habría que tratar en primer lugar dicha patología. Disponemos de tres tipos de tratamientos para el manejo del insomnio:

1.- Medidas de higiene del sueño: consejos sobre hábitos de conducta para prevenir el insomnio y ayudar a conseguir un sueño reparador.

2.- Intervenciones psicológicas:

técnicas de psicoterapia ,orientadas a la modificación de los pensamientos y conductas que contribuyen a cronificar el insomnio :

-Control de estímulos.

-Restricción del tiempo en cama y del tiempo de sueño.

-Reestructuración cognitiva.

-Técnicas de relajación.

3.-Tratamiento con medicamentos:

Aunque parezcan la solución más fácil y rápida, su utilización debe ser indicada y controlada por un médico, que decidirá el fármaco más conveniente, la dosis y el tiempo de utilización. Se deberían utilizar sólo cuando han fallado los otros tratamientos . La automedicación es uno de los factores que más contribuyen a perpetuar el insomnio.

Los hipnóticos son los fármacos más utilizados; pueden producir dependencia y necesidad de aumentar las dosis. Utilizar el menor tiempo posible.

Los antidepresivos son útiles en algunas formas de insomnio sobre todo en el producido en la depresión.

Otros medicamentos son la melatonina,pregabalina,quetiapina,clometiazol,antihistamínicos,etc.

No deberíamos olvidar que:

1.- Cada persona tiene sus propias necesidades de sueño: dormir poco no siempre equivale a tener insomnio.

2.- El sueño es un proceso fisiológico: nunca debemos forzarnos a dormir si no tenemos sueño.

3.- Todos podemos pasar en algún momento una o varias noches «en vela»: no deberíamos dramatizar esta circunstancia.

4.- La necesidad de dormir suele disminuir con la edad: el insomnio es más frecuente en las personas mayores.

5.- Los factores ambientales pueden alterar la conciliación y el mantenimiento del sueño: luz , calor ,ruido ambiental. Vivimos en una sociedad abierta las 24 horas...

Aunque el insomnio pueda ser a veces una circunstancia molesta y difícil de tratar, en la mayoría de las ocasiones disponemos de diferentes opciones para hacerle frente con éxito. Es el propio paciente quien puede aprender a manejar el insomnio y a disminuirlo progresivamente.

Grandes científicos, pensadores, escritores y artistas fueron consumados insomnes que consiguieron sus mayores logros en innumerables noches de insomnio...

Un consejo final para terminar, querido lector: ¡que el insomnio no le quite el sueño!

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