Dúo imbatible en los escaparates

Javier Jubera sigue la línea del cartel  del festival en su intervención  en Escala. /  MIGUEL HERREROS
Javier Jubera sigue la línea del cartel del festival en su intervención en Escala. / MIGUEL HERREROS

Cuatro ilustradores intervienen en ocho librerías dentro del Festival CuéntaLO

MARÍA SOBRINO LOGROÑO.

Miente quien dice no fijarse en las portadas. Quien no reconoce que son sus líneas y dibujos las primeras en atrapar sus ojos al entrar en una librería en busca de la próxima lectura. Y que sólo una vez inspeccionadas, saciada la vista, puede concentrarse en la sinopsis de la que quizá sea su nueva aventura. Que literatura e ilustración van cada vez más de la mano es una certeza que escapa a muy pocos y por eso, dentro de la primera celebración del Festival Literario de Logroño CuéntaLO, hay un hueco para esta última.

Los escaparates de ocho librerías logroñesas serán, al finalizar el día de hoy, prueba tangible de esta certeza. Cuatro ilustradores trabajan desde ayer para embellecer sus vitrinas con imágenes inspiradas en las dos efemérides que conmemora el festival: el medio siglo de la publicación de 'Cien años de soledad' y el centenario del nacimiento de Gloria Fuertes. Toña Santolaya, Tamara Mendaza, Javier Jubera y José María Lema protagonizan con su arte las actividades previas de CuéntaLO, que pretenden fortalecer esa relación simbiótica en la que ilustración y literatura son a la vez consecuencia y pretexto de la otra.

«La ilustración es otro lenguaje y baila con la lectura», aseveraba ayer Tamara Mendaza, frente a la aún inacabada ballena que en el escaparate de la librería Isidoro Ochoa alude a los 'Quinientos kilos de corazón', un poema de Gloria Fuertes que puede leerse dentro de la obra. Durante el día de hoy, los textos de la poetisa vuelven a centrar su arte, esta vez en Estudio 2. En ella se basó también el trabajo de ayer de Toña Santolaya, que en los cristales de la Librería Moreno ha rescatado la «magia, fantasía y ternura» que transmiten los versos de Gloria Fuertes. Hoy, sin embargo, Santolaya cambia de concepto y encara la novela negra con una segunda ilustración, esta vez en Cerezo.

También Javier Jubera ha tenido la ocasión de combinar referencias, aunque en su caso todo converge en la misma obra. Sus dibujos en los escaparates amplían la idea que ilustra el cartel del festival, la de esa nadadora absorta en la lectura y ajena al mundo fuera de esas páginas. Su ensimismamiento es una alusión velada a la obra de García Márquez; lo singular de su situación, al desafío a la normalidad encarnado en la pluma de Gloria Fuertes. La que hoy pinta en Entrecomillas será la tercera nadadora de la serie -la de ayer vive ya en las vitrinas de Escala-.

Al caer la noche, las obras de los cuatro ilustradores estarán acabadas y serán visibles en las ocho librerías logroñesas. Las de José María Lema, el cuarto artista participante y cuyo trabajo decorará Santos Ochoa y la librería Canseco, son las únicas que aún no se han podido ver, porque parte del trabajo se lleva a cabo fuera del escenario y hasta esta noche no desarrollará el montaje en los escaparates. En todo caso, mañana, con el inicio oficial del festival literario, el trabajo previo estará completo y las obras, listas para su disfrute. Los primeros satisfechos con las ilustraciones son, eso sí, los libreros que han cedido el espacio que ahora ocupan. «Nos parece una iniciativa perfecta», resumía ayer Ana Moreno, propietaria de la librería Moreno.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos