Herce reúne el latir cultural riojano

Representantes de más de una quincena de asociaciones riojanas compartieron la jornada de encuentro en Herce, recorriendo sus parajes y su historia. :: E.P./
Representantes de más de una quincena de asociaciones riojanas compartieron la jornada de encuentro en Herce, recorriendo sus parajes y su historia. :: E.P.

Los colectivos piden a las administraciones que cuenten con ellos para promocionar el turismo en las diversas localidades Una quincena de entidades participó ayer en el XXVII Encuentro de Asociaciones Culturales de La Rioja

E. PASCUAL

herce. «¿Quién va a poder enseñar con más corazón y sentir los tesoros de nuestras localidades que sus vecinos?». Era la pregunta en parte retórica, y en parte política, que compartía Federico Soldevilla, presidente de la Asociación Amigos de La Rioja, con Anun Ibáñez, su homóloga al frente de la cebollera Almovívena, antes de comenzar las actividades del XXVII Encuentro de Asociaciones Culturales de La Rioja que acogió Herce en la casi veraniega jornada de ayer.

En el corazón del Cidacos, la villa recibió esta cita tradicional en el calendario social riojano siendo la anfitriona la Asociación Almovívena, que con apenas tres años de vida quiso dar un paso adelante para formar parte del latir riojano. A su invitación, además de varias que excusaron su ausencia, respondieron quince colectivos, como Amigos de la Historia de Calahorra, Amigos de Arnedo, la Asociación Cultural Leopoldo Alas y Amigos de la Poesía de La Rioja Baja también desde la ciudad del calzado, la de Historia y Patrimonio de Préjano, Amigos de la ermita de Carrasquedo de Grañón, el Hogar Navarro de Logroño, Plus Ultra, la Casa Eslava, Panal y Colletero de Nalda, Amigos de Sorzano...

Además de la convivencia, compartieron dos retos a futuro. Uno propio, el buscar llegar a e implicar a los jóvenes. Otro, enfocado a las administraciones: «Las iniciativas turísticas tienen un defecto: tienen que contar con la gente de cada pueblo para no ir al fracaso. Las asociaciones están todavía por descubrir y hay que contar con los que viven y sienten el pueblo, pues es muy importante nuestra labor», insistió Soldevilla.

Como ejemplo, el encuentro compartido ayer en Herce. Uno de los integrantes de Almovívena, Francisco Martínez-Aldama, comentó el recorrido por la historia de la villa a través de sus barrios, su yasa de Valeros, las peñas o la ermita de San Salvador que la corona. Desde ella, ante su magnífica panorámica del valle, Santiago Jiménez, de la de Préjano, comentó la historia geológica de la zona, desde donde el Encuentro viajará en el 2019 al de Ocón.

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