«No me gusta ser juez cuando escribo, prefiero ser un notario»

José Fermín Hernández Lázaro posa con su último libro, que reúne varias piezas teatrales. :: jonathan herreros
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José Fermín Hernández Lázaro posa con su último libro, que reúne varias piezas teatrales. :: jonathan herreros

El autor logroñés presenta su trigésimo libro, donde reúne nueve piezas de teatro, seis de ellas breves

ESTÍBALIZ ESPINOSA LOGROÑO.

José Fermín Hernández Lázaro presenta hoy nuevo libro (en Bodegas Ontañón a las 20.15 horas) en el que recopila los títulos 'No sin mi dieta', 'Vagabundos en Washington Park' y 'Sopa de fideo para dos', más otras seis obras de teatro breve en clave costumbrista, algunas a modo de sainete, otras pequeños dramas. Estas últimas son 'Donativos para los huelguistas', 'Se buscan chicas', 'La cenicienta de la calle de la imprenta', 'Días de nunca con sabor a siempre', 'El mercado de San Blas' y 'Mi destino eres tú'.

Su único hilo conductor, amén del género teatral, es la visión social y humana con la que el autor riojano mira siempre a su alrededor para evidenciar los comportamientos del género humano. Eso sí, advierte, «no me gusta ser juez cuando escribo, prefiero ser un notario».

Los distintos títulos de esta publicación, que alcanza la treintena en su bibliografía, recrean diferentes escenarios, personajes y motivaciones. Es teatro que se desarrolla en nuestro tiempo -en un parque público, durante una reunión de ejecutivos, en la modesta vivienda de una familia en crisis...- y cuyos protagonistas son de carne y hueso. «Cuando escribo me gusta hacer reflexionar a la gente para que se 'baje de la moto' de vivir de la mentira, y lo hago hablando de cosas que pasan al vecino, a la familia...», comenta el escritor y colaborador de Diario LA RIOJA.

En 'Vagabundos en Washington Park', por ejemplo, hace coincidir en el mismo parque a mendigos y altos ejecutivos de Wall Street «que van allí a comerse un sandwich sin apenas tiempo para después seguir trabajando, y a los que yo considero vagabundos», comenta.

Precisamente esta obra y 'Sopa de fideo para dos' (plasma el sufrimiento de algunas familias con motivo de la reciente crisis en nuestro país) ya han sido representadas por Cómicos, Grey de Teatro, grupo que ha trasladado a la escena numerosos textos de Hernández Lázaro. «Lo hace a nivel local o autonómico y, aunque para mí es muy satisfactorio, uno aspira a más. Cuando escribes algo quieres que lo conozca cuanta más gente mejor», reconoce el propio autor, partidario de que el teatro no sólo se brinde a los escenarios sino también a la lectura.

Tiempo de teatro

José Fermín Hernández Lázaro escribe con disciplina pero con gusto. «Me pongo todas las mañanas, pero con ganas, y si no es una cosa escribo otra porque tengo varios frentes abiertos».

Durante su dilatada trayectoria literaria ha tocado la poesía, la historia, el ensayo, el relato breve, la novela y, desde hace ya algún tiempo, el teatro. «Ahora es tiempo de teatro no porque sea una propuesta impuesta o inducida, sino porque me lo pide el cuerpo».

El cuerpo, o la pluma, también le pide escribir sin esquemas ni historias preconcebidas. «Yo parto de una imagen o de una idea y voy escribiendo, me dejo llevar. Nunca he pretendido un final, me saldría falso». Sí que se obliga, sin embargo, a introducir ciertas dosis de humor y de intriga en sus obras para conseguir enganchar al público. Como él mismo explica, «procuro incluir siempre algún misterio que se resuelve en la última página para mantener el interés del lector. Lo aprendí de la publicidad y, aunque me resulta difícil, es un empeño».

¿Por qué escribe? «No lo sé exactamente, quizá para comprender los mensajes de mi propia alma?».

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