Gran fiesta del Rioja para abrir verano en La Grajera

Cata de aceite con denominación entre los olivos de la finca. :: justo rodríguez
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Cata de aceite con denominación entre los olivos de la finca. :: justo rodríguez

La bodega institucional de la Comunidad acogió ayer la segunda edición de 'Hola, verano', la fiesta de La Rioja Capital, con millar y medio de asistentes, una treintena de productores y más de una veintena de actividades de ocio y promoción del vino y la gastronomía

J. SAINZ

Sin encomendarse a otro santo que el Rioja, la fiesta 'Hola, verano' bien podría convertirse en cita fija en el calendario festero regional a nada que se consolide la iniciativa de 'La Rioja Capital'. La fiesta del verano, celebrada ayer en Logroño por segundo año y con el doble de convocatoria que el anterior, congregó a millar y medio de personas en un evento que, con el vino y los alimentos típicos como reclamo y un amplio y variado programa de actividades de ocio para todos los públicos, hizo de la finca institucional de La Grajera un verdadero parque temático del Rioja. La tradición manda celebrar el cambio de estación en las hogueras de San Juan, pero ni siquiera la noche de solsticio es incompatible con un día al Rioja que más calienta.

Aunque pueda parecer que no hay nada nuevo bajo el sol del enoturismo, 'Hola, verano' es una propuesta singular a partir de lo más tradicional: vinos y productos típicos por un lado, catas y degustaciones por otro, ambientación musical, teatro de calle, talleres didácticos, juegos al aire libre, pasatiempos varios y hasta un trenecito turístico... La justa combinación de más de una veintena de actividades convierte la fórmula en una alternativa muy apetecible para toda la familia.

Fiesta en La Grajera.

La respuesta dada por el público ayer lo demuestra; sin ocultar algunos problemas logísticos derivados precisamente de la dimensión que ha adquirido el evento. Pero todo ello con un sentido muy local: estar celebrando la entrada del verano con una copa de Rioja en la mano, aprendiendo a entender mejor la cultura del vino a base de disfrutarlo de la mejor manera, entre amigos.

'Hola, verano' ha duplicado en su segunda edición su oferta, la duración de la jornada y la asistencia La jornada, con varias formaciones musicales y artísticas, concluyó con la banda de Sabina

Como base de todo, la fiesta 'Hola Verano', organizada por la entidad de promoción agroalimentaria 'La Rioja Capital' y 'El Rioja y los 5 sentidos', reunió a una treintena de bodegas y de productores agroalimentarios. El bloque central de las actividades estuvo protagonizado por una Feria de Vinos de Rioja y un Mercado de Alimentos de La Rioja y Artesanos, que ocupaban una treintena de puestos. La implicación directa de los responsables de cada marca contribuía a una mejor divulgación de los productos.

Las bodegas participantes fueron Marqués de Reinosa, JER, Viñedos Real Rubio, Alvia, Ojuel, Corral, Nuestra Señora de Vico, Zinio, Castillo de Mendoza, Valle Mayor y Vintae. Y los productores agroalimentarios presentes fueron DOP Peras de Rincón de Soto, IGP Pimiento Riojano, Alubia de Anguiano, Ciruela de Nalda y Quel, Alimentos de La Rioja, Azafrán Ecológico Castillo de Aguas Mansas, Pastelería Flor y Nata, Cervezas Mateo y Bernabé, Fardelejos Alicia, La Casa de la Mermelada, Helados González, Conservas Artesanas La Huerta de Tormantos, Cervezas Rivvo de Ogga Brewery, Trujal 5 Valles, Almazara Valle del Iregua, Quesos 3 Puentes y Quesería El Alto Cidacos, además de los artesanos Calzados Pilmer, Bisutería Alejos, Alfareros Hermanos Lozano y Atelier Acolchados Margo.

Parque temático del Rioja

A partir de este 'kilómetro cero' del vino, los alimentos y demás productos artesanales, La Grajera era un extenso campo de actividades, animado y refrescado en todo momento por el pasacalles folclórico Bufo Kalamita de Ícaro. Desde antes del mediodía y hasta la caída de la tarde, el sábado fue radiante en el parque de La Grajera y desde las 11.30 h. el trasiego de autobuses municipales iba desembarcando una pequeña multitud de visitantes, grupos familiares en su mayoría. El pinar y los olivos de la finca institucional, sus viñas y el entorno de una bodega poco conocida pero que pertenece a todos los riojanos fueron el escenario de este parque de atracciones del Rioja sin aglomeraciones ni más colas que la de la comida y las degustaciones.

«Hemos venido porque habíamos visto mucha publicidad todos estos días y tenía muy buena pinta para poder pasar un día en familia al aire libre», comentaba Patricia San José al poco de llegar. Completaban el grupo Patricia Esteban, Víctor y Arrate y los niños Greta, Iago, Valeria y Darío. Pequeños y mayores jugaban juntos con los artilugios móviles y autómatas de madera de 'Los amigos de Crusó' de la compañía Toc de Fusta.

Entre las numerosas actividades infantiles, ninguna necesitaba wifi ni contraseña: la carpa de circo de Pasabarret para hacer payasadas y malabares, el taller de sombreros imposibles para protegerse del sol con estilo, el retablillo de títeres de Rodorín, el taller de pintura 'Pintamos un mundo entero' de la narradora Eugenia Manzanera y la ilustradora Tamara Mendoza. Y el paseo por 'El bosque que nos rodea', guiado por Zarándula: «Aprendemos a parar el tiempo entre los árboles, a observar, escuchar y convivir con ellos», explicaba Sónia a los participantes.

Además de las actividades al aire libre, la bodega permitía visitas autoguiadas y albergaba la exposición de fotografía del concurso 'El Rioja y los 5 sentidos'. En su sala barricas, José Ramón Jiménez (el Educador en Vinos) y Rafael Pérez, impartieron nociones básicas de cata en un tono distendido. El artista José Uríszar, ofreció dos catas 'pintadas' entre viñedos, completando el dibujo de una lámina simultáneamente a la cata. Hubo también catas de aceite de La Rioja impartidas por la denominación de origen y Zeytum y un concurso popular de catadores de Rioja.

Las actividades grastronómicas fueron muy demandadas y requirieron largas esperas; en algún caso «demasiado largas», según lamentaban Martín y Rodrigo. Elaborada por la Peña Rondalosa hubo degustación de salchichón con panceta y empanada con champiñón; comida popular a base de caldereta de patatas y Ternoja y peras de Rincón de Soto. Y, de merienda, preñado o bocadillo de tortilla de patata.

El otro elemento protagonista de toda la jornada fue la música. Además del pasacalles folclórico de Ícaro, el Dúo Pentagrama puso música clásica en el interior de la bodega y, por el escenario de La Grajera, se sucedieron el swing y la bossa de los Biribay Jazz Swingers y los boleros de Pan con Chile. Ya al caer la tarde, el broche corrió a cargo de la banda de Joaquín Sabina sin Joaquín Sabina pero con Pancho Varona, Antonio García de Diego y Mara Barros. Una 'noche sabinera' para completar una gran fiesta del Rioja y dar la bienvenida al verano.

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