El Gobierno plantea el cierre de las centrales nucleares para 2028

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, durante su comparecencia en el Congreso. :: ballesteros / efe/
La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, durante su comparecencia en el Congreso. :: ballesteros / efe

La ministra Teresa Ribera afirma en el Congreso que hay que pensar una «salida» para el diésel porque «tiene los días contados»

D. ROLDÁN

madrid. Teresa Ribera siempre ha defendido que la economía y el desarrollo del futuro pasa por una mayor sostenibilidad del planeta. Y estos conceptos fueron los ejes sobre los que fundamentó su presentación en el Congreso, donde defendió un «cambio» en las políticas medioambientales de España, el país de la Unión Europea donde más han aumentado los gases de efecto invernadero.

Según desveló la ministra de Transición Ecológica, este incremento fue de un 4,4% con respecto a 2016. «El carbón supone la mitad de estas emisiones», indicó la ministra, que puso fecha de caducidad para las centrales térmicas. Las siete que no han hecho inversiones inmediatas, cerrarán en 2020; las otras ocho funcionarán siguiendo una serie de condiciones: la materia prima, la fiscalidad del CO2 -aunque no entró en detalles- o los «avances y los costes del resto de los operadores del sistema».

Otro pilar del sistema energético español que tiene los días contados es el nuclear. Ribera aseguró que su hoja de ruta es la de mantener como referencia la vida tecnológica útil de las centrales, que es de 40 años, y que se cumple en 2028 cuando eche el cierre la central de Trillo (Guadalajara). No obstante, matizó que hay que estudiar todas las «obligaciones» de las centrales para cerrarlas en ese año, antes o después. Unas obligaciones como el coste financiero, las necesidades técnicas y de ingeniera o la gestión de residuos peligrosos. Ribera criticó que llegó al ministerio y no había hecho nada, «incumpliendo la normativa europea». «Es un tema (el de las nucleares) crítico, con un impacto económico importante. Necesita de un análisis más profundo», añadió.

Ribera también mostró su postura sobre el futuro del diésel. «Tiene los días contados», afirmó con rotundidad la ministra. «Durará más o menos, pero sabemos por su impacto en partículas y en lo que respiramos que es importante como para pensar en un proceso de salida», añadió. Para conseguirlo son necesarias una serie de «señales» para que el comprador tenga claro las diferencias entre los coches. «Un consumidor responsable es lo mejor que podemos tener. Pero para facilitar estos comportamientos tenemos que asegurarnos de que las señales de mercado y las fiscales nos permitan discriminar de forma natural qué es lo que significa cada una de nuestras opciones de compra», apuntó la ministra antes de esbozar los puntos principales del Ministerio de Transición Ecológica.

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