«La gente que viene a visitarlo, cuando lo ve, lo perdona todo»

D.M.A. CASALARREINA.

En poco espacio de tiempo se han juntado varias obras en Casalarreina. Además de las del monasterio, en la misma plaza de La Florida se acondiciona el palacio barroco de Pobes, del siglo XVIII, para habilitar un hotel rural y un espacio de eventos privados. Además, el año que viene comenzará a funcionar el centro de día para personas mayores y se mejorará la seguridad de la travesía de la LR-311, dos intervenciones del Gobierno de La Rioja. «Nosotros estamos muy satisfechos de que se siga invirtiendo en el patrimonio del pueblo porque, además, se necesitaba. Estábamos muy preocupados por las humedades», declara el alcalde de Casalarreina, Félix Caperos.

Por otra parte, la guía turística del monasterio, Asun Mendi, explica que «tras la intervención de la nave central, quedaban los laterales, pero hay una columna muy deteriorada». Es la situada en el archivo de salterios, una estancia casi secreta a la que se accede desde el coro. «Algunas vigas estaban ya partidas y había riesgo de que el deterioro fuera a más, así que se están arreglando también las cubiertas de las naves laterales», explica Caperos. «La gente que viene a visitar el monasterio lo hace porque sabe que el proyecto es de Simón de Colonia y aquí trabajó Felipe de Vigarny. Y cuando lo ven, lo perdonan todo», asegura Asun Mendi.

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