Francisco reitera que amamantar en público es usar el lenguaje del amor

El papa Francisco bautiza a un niño ayer en la Capilla Sixtina. :: afp
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El papa Francisco bautiza a un niño ayer en la Capilla Sixtina. :: afp

El Papa preside por quinta vez la ceremonia de administración del bautismo, en este caso, a 34 niños

R. C.

roma. El papa Francisco presidió ayer, por quinta vez en su pontificado, la ceremonia de administración del sacramento del bautismo, en este caso a 34 niños y niñas, en la Capilla Sixtina del Vaticano. Francisco hizo el signo de la cruz en la frente de cada niño, después de que los padres pronunciasen en voz alta su nombre, en una ceremonia que ya se ha convertido en una tradición anual del primer domingo del año después de la Epifanía. Se trata de una costumbre que inició San Juan Pablo II en 1989 para recordar y conmemorar el día en el que Jesús fue bautizado en el río Jordán.

Durante el acto, Francisco pronunció una homilía totalmente improvisada y animó a los padres de los pequeños a transmitirles la fe en el amor. «Vuestra tarea es transmitir la fe en el amor de vuestra casa, de la familia», les dijo.

Francisco comenzó la homilía recordando a los progenitores participantes que el bautismo es «el primer paso de la labor que tienen de transmitir la fe». «La transmisión de la fe solo se puede hacer en el lenguaje de la familia, de papá y mamá, de abuelo y abuela. Después serán los catequistas los encargados de desarrollar esta primera transmisión, con ideas y explicaciones», sostuvo. «Pero no olvidéis esto, se hace con el lenguaje y si falta el lenguaje en casa, si no se habla entre los padres, la lengua del amor, la transmisión, no es fácil», prosiguió.

Durante el acto, el papa Francisco pronunció una homilía totalmente improvisadaLa ceremonia recuerda el día en el calendario litúrgico en el que Jesús fue bautizado

El pontífice argentino también subrayó que los menores tienen a su vez un dialecto propio y bromeó con los llantos que se escucharon en varias ocasiones entre los muros de la Capilla Sixtina. «Ahora todos están callados, pero solo hace falta que uno dé el tono y después la orquesta sigue, es el lenguaje de los niños», aseveró, sonriendo.

Y fue en este punto cuando reiteró el mensaje que ya había pronunciado en años anteriores durante esta misma festividad, a favor de que las madres amamanten a sus hijos, también en público. «Si comienzan con el concierto es porque tienen calor, no se sienten cómodos o tienen hambre. Si tienen hambre, sin miedo, denles de comer, amamántenlos, también esto es un lenguaje de amor», apuntó.

Tras pronunciar su homilía, Jorge Bergoglio procedió a bautizar uno por uno a los 34 pequeños -16 niños y 18 niñas-, hijos de residentes o empleados de la Ciudad del Vaticano. «Yo te bautizo, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo» fue la fórmula utilizada por Bergoglio para administrar este sacramento a cada uno de ellos.

Es la quinta vez que Francisco preside esta ceremonia y continúa así la iniciativa impulsada por el santo Juan Pablo II para recordar el día en el calendario litúrgico en el que Jesús fue bautizado.

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