El fiscal pide seis años de cárcel para los padres de Nadia por estafar un millón

Fernando Blanco y Marta Garau, con su hija Nadia. :: R. c./
Fernando Blanco y Marta Garau, con su hija Nadia. :: R. c.

Calcula que más de 6.500 personas donaron fondos para tratar la enfermedad de la niña, aunque el dinero se gastó en artículos de lujo

J. L. ALVAREZ

El fiscal considera que los padres de la pequeña Nadia, la menor que padece una enfermedad rara aunque no mortal, cometieron una estafa continuada al engañar a los donantes que contribuyeron con su dinero a sufragar un supuesto viaje de la familia a Estados Unidos, donde iba a ser tratada la niña. Por ello, el Ministerio Público reclama seis años de cárcel para Fernando Blanco, actualmente en prisión provisional, y para su esposa Marta Garau, en libertad. También reclama una multa de 9.720 euros a cada uno.

Según el escrito de acusación del fiscal, presentado en el juzgado que investiga este presunto caso de estafa, la pareja consiguió 1.111.317 euros para que su hija fuera intervenida quirúrgicamente por encontrarse en peligro de muerte, lo que resultó ser falso. De esa cantidad, la pareja solo dedicó 2.700 euros al tratamiento de la pequeña, que sufre tricotiodistrofia.

Los padres habían constituido en Baleares, donde residieron hasta principios de 2013, la Asociación para la Tricotiodistrofia «con el ánimo de obtener un lucro patrimonial ilícito». A juicio del fiscal, sólo era «una excusa para recaudar fondos con la intención de destinar el dinero a su propio consumo y ocio».

Una vez instalados en la localidad ilerdense de Figols i Organyà, el pueblo entero se movilizó para buscar fondos para sufragar el tratamiento de Nadia, al tiempo que los padres comenzaron a aparecer en distintos programas de televisión y periódicos explicando el problema. El fiscal recuerda que Fernando Blanco, «para mover el ánimo de los donantes», dijo que sufría un cáncer de páncreas, pero que aplazaba su tratamiento hasta que no fuera solucionado el problema de Nadia. En realidad, no era cierto que padeciera ese cáncer.

Huchas escolares

Una vez analizada la documentación intervenida, el fiscal señala que la pareja dedicó lo recaudado al pago de los alquileres de viviendas y locales, así como a la compra de vehículos, pago de viajes y «compras y consumos diversos». En el momento de la detención del matrimonio, las fuerzas de seguridad les intervinieron 300.000 euros. Este dinero procedía de 5.574 donantes que han sido identificados al realizar las entregas de dinero mediante transferencias bancarias. Sin embargo, los investigadores no pudieron poner nombre y apellidos a otras 1.006 personas que hicieron ingresos en efectivo en las cuentas, ni a las personas que participaron en las rifas benéficas de objetos donados por los ciudadanos. De esas cuentas, según el fiscal, la pareja hizo «frecuentes e importantes» reintegros del dinero que había sido aportado de manera altruista, euros que habían sido donados en cantidades que oscilaron entre uno y 13.000 euros.

Asimismo, en el domicilio de los Blanco Garau, recuerda el Ministerio Público, se encontraron «huchas llenas de polvo que se habían utilizado para recaudar dinero en colegios y lugares frecuentados por menores». En ellas se contabilizaron en metálico 2.180 euros. En esa vivienda se intervino una colección de relojes valorados en 60.000 euros, telefonos móviles y ordenadores y «artículos de lujo innecesarios y en clara contradicción con al situación de necesidad económica en la que decían estar los acusados».

Fernando Blanco fue detenido el 8 de noviembre de 2016, después que el titular del Juzgado de Instrucción 1 de La Seo de Urgel ordenase la retirada de su pasaporte. Su mujer perdió la custodia de Nadia, que ahora reside con su tía en Mallorca.

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