La excelencia de la croqueta

Los cocineros participantes (con el riojano Antonio Pérez a la izquierda) aplauden al ganador del concurso, Miguel Carretero. :: alberto ferreras/
Los cocineros participantes (con el riojano Antonio Pérez a la izquierda) aplauden al ganador del concurso, Miguel Carretero. :: alberto ferreras

La elaboración de Miguel Carretero, de Madrid, se impuso a las del resto de cocineros, entre ellos, la del riojano Antonio Pérez

PABLO GARCÍA MANCHA MADRID.

No pudo ser, Antonio Pérez de Casa Zaldierna se quedó muy cerca de conseguir el premio a la mejor croqueta del mundo en Reale Seguros Madrid Fusión a pesar del empeño puesto para lograr que sus pequeñas delicias entraran en este pequeño parnasiano gastronómico en el que todos los años se convierte el Palacio de Congresos de Madrid. El premio fue a parar al chef Miguel Carretero, del restaurante Santerra de la capital de España. Miguel fue jefe de cocina de Manolo de la Ossa y sirve sus delicias en el local que dejó Adunia. Sin embargo, la experiencia fue muy positiva para el cocinero de la aldea de Ezcaray, que estuvo acompañado en todo momento por su mujer, Pilar Juanes, parte de su pequeño equipo y otros chefs riojanos que le conocen.

El jurado del concurso estuvo formado por periodistas y cocineros como Isaac Agüero, Clara Villalón, Sonia Andrino, José Ribagorda, Juan Antonio Medina y José Gómez, propietario de Jamones Joselito, que ejerció como presidente y que hizo público el veredicto final. La mecánica, además, fue muy complicada porque el concurso en sí contó con dos fases. En la primera de ellas sólo se valoraron las condiciones organolépticas de la bechamel. Así que se prepararon seis muestras del interior de cada una de las croquetas para que fueran catadas (a ciegas) por los miembros del jurado.

El orden de salida de las muestras se fue sorteando de la misma manera que la degustación y cata de las croquetas terminadas. Al cocinero riojano le tocó salir en último lugar. Antonio presentó sus croquetas sobre unas duelas de barrica de vino. Curiosamente, cada uno preparó una peana distinta y como las habían presentado en las redes sociales, a pesar de que el concurso tenía ese carácter anónimo, el público que abarrotaba la sala polivalente del recinto en el que se celebra la muestra no tuvo el más mínimo problema para ir reconociendo la croqueta de cada uno de los seis concursantes a medida de que se iban poniendo a disposición de jurado.

La gala la presentó Goyo González, que fue entrevistando a cada uno de los cocineros en los momentos de máxima tensión del premio: la deliberación entre los calificadores, que se hizo eterna para cada uno de los finalistas. El premio era nada más y nada menos que un jamón Joselito Vintage 2008, «una obra de arte», según los especialistas del mudo de este producto tan preciado de la gastronomía española. Pero más allá del premio se sitúa la relevancia mediática que ha obtenido este concurso, que se ha convertido en uno de los más llamativos del evento.

Antonio Pérez se llevó su propia freidora pero no se sentía decepcionado: «Creo que ha sido una experiencia preciosa, la gente me ha apoyado mucho y la forma en la que se han volcado conmigo los compañeros ha sido muy emocionante. Eso es lo más importante de todo», comentó al final de su experiencia en Reale Seguros Madrid Fusión.

El cocinero de Zaldierna fue seleccionado por el propio José Carlos Capel, presidente de la feria, cuando probó sus croquetas el año pasado tras participar en las Jornadas Micológicas de Ezcaray: «Ha sido un honor participar y hemos disfrutado con la experiencia mucho».

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