Los examinadores presionan a Zoido para firmar una subida salarial de 250 euros

DANIEL ROLDÁN MADRID.

Después de 65 días de paros repartidos en los últimos cinco meses, los examinadores de tráfico decidieron ayer dar una tregua al Ministerio del Interior y anunciaron que ponía fin a los paros. Una huelga que ha provocado la suspensión de más de 230.000 pruebas prácticas, la no expedición de 120.000 permisos y unas pérdidas de unos 50 millones para las autoescuelas. «Pedimos disculpas a la ciudadanía», señaló el presidente de la Asociación de Examinadores de Tráfico (Asextra), Joaquín Jiménez.

Pero esta decisión no supone que el conflicto esté solucionado. Ni mucho menos. Los negociadores y los responsables de la Dirección General de Tráfico (DGT) se reunieron el pasado 1 de diciembre y llegaron a un principio de acuerdo aceptable por los examinadores, en el que se incluye el complemento fijo de 250 euros que estos reclaman. Este principio de acuerdo fue verbal y Asextra asegura que todavía no ha recibido contestación por parte de la DGT. Una muestra más, a juicio de Jiménez, de la «actitud pasiva» que ha demostrado la DGT durante todo el conflicto a pesar de que la propuesta está «prácticamente consensuada». «Ha sido la huelga más larga de la historia dentro de la Administración», apuntó el presidente de los examinadores.

Ahora, Jiménez espera que el ministro Juan Ignacio Zoido mueva ficha, cumpla y plasme por escrito el principio de acuerdo antes de las vacaciones navideñas. Porque recalcó que la solución de este conflicto laboral «sólo será definitiva» cuando vean las modificaciones en sus nóminas. «Estaremos expectantes a todos los movimientos que haga la Administración», apuntó Jiménez, quien criticó al titular de Interior por afirmar el martes que el colectivo que representa no ha querido mantener conversaciones. «Nosotros sí hemos querido negociar. El partido que sustenta al Gobierno no ha hecho nada», comentó el presidente de los examinadores rodeado de los portavoces de los partidos de la oposición. Todos ellos se comprometieron a presentar una enmienda a los Presupuestos Generales del Estado para incluir una partida de tres millones de euros para fijar la partida. «Esta huelga ya le ha costado al Estado 15 millones», recalcó el portavoz socialista de Tráfico, Pablo Bellido.

Este paso adelante de los examinadores va a permitir que se reanuden los exámenes prácticos para sacarse el carné de conducir (según Interior, las pruebas de la parte teórica no se han visto afectadas durante estos meses de paro). Sin embargo, la vuelta a la normalidad costará meses. «No es solo un problema de huelga. Es un problema también de falta de profesionales», apuntó Jiménez, quien señaló que la reclamación de más plantilla no ha sido objeto de negociación. «Hay lugares con déficit y otros con excedencia. Hay dejadez en este tema de la DGT», añadió. Para Asextra, lo deseable es alcanzar las mil plazas que había en 2007. Ahora son 745.

La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) también considera que la normalidad tardará en volver. «Algunas jefaturas provinciales tardarán meses en disolver el tapón de alumnos que no han podido pasar la prueba de circulación. Y queda pendiente de resolución el problema de fondo, que es el déficit de personal examinador en las plantillas de numerosas jefaturas provinciales de Tráfico», incidió CNAE.

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