Detienen a una mujer por consentir que un amigo abusase de su hija durante años

La víctima, ahora adolescente, le confesó a su madre lo que le ocurría desde los ocho años, pero la ignoró y solo recibió una bofetada por respuesta

A. NEGRE MURCIA.

Tendría que haber dado a su hija la protección y el apoyo necesarios para atreverse a levantar la voz, pero optó por callar. Una mujer, de 50 años y nacionalidad ecuatoriana, ha sido detenida por la Policía Nacional en Murcia acusada de ocultar y consentir durante años los abusos sexuales que estaba sufriendo su hija, que actualmente tiene 15 años. El Grupo de Menores de la Jefatura Superior arrestó también al supuesto agresor: un amigo de la familia, de 53 años y nacionalidad boliviana, que llegó incluso a vivir en la casa de su víctima.

La unidad policial especializada ha iniciado ya contactos con Interpol para tratar de localizar al padre de la víctima, que se encuentra fuera de España. Según explicaron fuentes del cuerpo, los investigadores quieren interrogar al progenitor para aclarar tiene también alguna responsabilidad, si conocía los supuestos abusos que sufría la niña.

El presunto agresor inició los abusos sobre la menor sin que sus padres fuesen conocedores de ello, según las fuentes policiales. Aprovechaba supuestamente los momentos en que se quedaba a solas con la pequeña para someterla a tocamientos y a otras prácticas sexuales. Años después, sin embargo, el sospechoso llegó a un acuerdo con los padres de la víctima para alquilarles una habitación en su casa. Fue cuando la ya adolescente decidió dar la voz de alarma al ver que los abusos se seguían produciendo bajo su techo.

La menor reveló a su progenitora hace dos años, cuando tenía trece, que sufría abusos sexuales por parte del amigo de la familia. No fue un paso fácil de dar, ya que soportaba en silencio los actos contra su libertad sexual desde que tenía ocho años. La única reacción de madre, según fuentes policiales, fue propinarle una bofetada a la menor y restar toda importancia a su relato. Los abusos, al parecer, se prolongaron un año más -hasta cumplidos los 14 años- y, posiblemente, habrían seguido ocultos de no ser por la visita que la progenitora realizó hace unos meses al instituto de Secundaria en el que estudiaba su hija.

La alerta de los profesores

La mujer, según explicaron fuentes policiales, acudió a hablar con los profesores para explicarles que su hija deseaba abandonar los estudios aunque no había culminado aún la enseñanza obligatoria. Ante las preguntas y el interés mostrado por los docentes, la madre acabó explicando que la menor había sido víctima de abusos sexuales. Una confesión que puso al equipo del centro educativo en alerta y que, conforme tienen establecido en sus protocolos, les llevó a dejar el caso en manos de la policía. Las primeras pesquisas del Grupo de Menores ya destaparon que la madre supo durante años de los abusos sexuales que sufría su hija sin denunciarlo ni hacer nada por evitarlo.

Con estos datos en la mano, los agentes detuvieron al amigo de la familia como presunto autor de un delito continuado de abuso sexual y a la madre de la víctima como supuesta cooperadora en el delito.

Tras el arresto de la progenitora, la Policía Nacional y los servicios sociales indagaron en el entorno de la menor y decidieron entregársela a una de sus hermanas, mayor de edad, que reside fuera de la comunidad murciana. La adolescente permanecerá bajo el cuidado de esta familiar a la espera de que las gestiones avancen y los agentes comprueben si pueden localizar al padre y si este era conocedor de la situación.

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