Deja de fumar: respira vida

El diagnóstico es muy sencillo, ya que sólo se necesita realizar una espirometría. :: m.b.
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El diagnóstico es muy sencillo, ya que sólo se necesita realizar una espirometría. :: m.b.

La EPOC es incurable pero tratable y los últimos tratamientos que han salido al mercado han mejorado notablemente el pronóstico La enfermedad pulmonar obstructiva crónica afecta al 10,2 de la población adulta

CARLOS RUIZ MARTÍNEZ

logroño. Llevo fumando toda mi vida, unos 20 cigarrillos al día. Desde hace ya varios años presento tos y expectoración matutina, algo que he asumido como normal. Hace unos días, tuve que subir por las escaleras a un segundo piso y noté que me faltaba el aire. Al entrar a la casa me tuve que sentar para recuperarme. Fue entonces cuando me di cuenta de que mi vida se había adaptado a realizar pocos esfuerzos. Sin ser consciente, poco a poco había dejado de subir escaleras, cuestas, dar paseos largos, correr, etc.

Para rematar, este otoño presenté un catarro muy fuerte que me «congestionó el pecho» con mucha tos, expectoración y sensación de fatiga, lo que me hizo decidir acudir a mi médico de familia para comentarle lo que me pasaba.

1Dejar de fumar
Es la primera y principal medida para frenar la progresión de la enfermedad.
22Cumplimiento del tratamiento inhalado
Es fundamental un adiestramiento correcto en la técnica de inhalación de los diferentes sistemas de inhalación de los fármacos broncodilatadores y antiinflamatorios que se usan para tratar la EPOC.
33Le recomendamos que se vacune contra la gripe cada año, durante la campaña al comienzo del otoño.
44Ejercicio físico
Es el mejor instrumento de rehabilitación realizándolo con regularidad y con moderada intensidad, por ejemplo, caminar.
55Dieta
Establecer una dieta saludable y equilibrada que permita alcanzar un peso normal evitando el sobrepeso y la desnutrición.
66Medidas ambientales
Evite la polución e inhalación de contaminantes como lacas, insecticidas, pinturas, detergentes, etc. Es importante evitar los cambios bruscos de temperatura y el excesivo frío.

Me atendieron muy bien, me preguntó qué síntomas presentaba, me exploró y auscultó. Y, lo más sorprendente, concluyó diciendo que debía someterme a unas pruebas para descartar una posible EPOC. Me dejó algo perplejo, ya que no había oído nunca ese término. Además pidió que me realizara una espirometría, es decir, una prueba para medir la respiración.

La EPOC es la cuarta causa más frecuente de muerte, la primera evitable: depende básicamente del tabacoSe debe casi en exclusiva al humo del tabaco, pero hay otros factores que pueden contribuir a su aparición

No olvidaré fácilmente esa primera espirometría, que me resultó algo más difícil de lo que esperaba. La enfermera me pidió que tomara todo el aire que pudiera y después que lo expulsara enérgicamente y siguiera echándolo sin parar hasta la última gota. La verdad es que mis pulmones no daban más de sí, era imposible sacar más aire.

Enseguida entendí tanto por los comentarios de la propia enfermera como por sus gestos que el resultado de la prueba no había sido muy satisfactorio. La enfermera, muy amablemente, me comunicó que los resultados me los daría el médico. Por consiguiente, salí convencido de la sala de espirometrías de que eso de la EPOC iba en serio.

Efectivamente, mi médico me dijo que tenía los flujos de aire bajos y eso confirmaba el diagnóstico de la EPOC. Luego he sabido que si esta prueba se la realizan a los fumadores, a uno de cada cuatro le diagnostican una EPOC.

Aunque no ha resultado fácil, he conseguido dejar de fumar, gracias a un programa de deshabituación tabáquica. Además de eso, me indicaron la toma de un broncodilatador inhalado por las mañanas para respirar mejor. También estoy incluido en un plan de cuidados que me ha ayudado a cambiar, a mantenerme sin echar de menos el tabaco, cumplimentar y realizar bien la técnica de inhalación y conocer mejor mi enfermedad.

Ahora tengo más calidad de vida, respiro mejor, puedo pasear, casi ha desaparecido mi tos matutina y mis catarros son más leves. Ahora respiro vida.

El Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es una fecha auspiciada por la OMS y la Iniciativa Mundial contra la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (GOLD). Con esta fecha se intenta promover en todo el mundo una profunda comprensión de la enfermedad y una mejor atención a los pacientes.

Este día intenta mandar un mensaje de sensibilización y concienciación tanto a las autoridades, como a profesionales y, sobre todo, a la sociedad en general, ya que son muy pocos los que conocen que la EPOC afecta al 10,2% de la población adulta, genera el 10% de las consultas médicas e ingresos hospitalarios, es la cuarta causa más frecuente de muerte, la primera evitable -pues depende básicamente del tabaco-, por encima incluso de los accidentes de tráfico, y es también de las cuatro primeras causas de mortalidad, la única que sigue creciendo año tras año.

El desconocimiento general que existe sobre esta patología (se calcula que entre el 70% y el 80% de la población desconoce su existencia) es lo que hace que apenas el 25% de los enfermos estén diagnosticados y un 75% tenga un diagnóstico subestimado.

Es una enfermedad que afecta a los pulmones y a los bronquios, en los que se produce una obstrucción que dificulta el paso del aire y evoluciona de forma crónica De ahí las siglas: EPOC.

Se debe casi exclusivamente al humo del tabaco, aunque hay otros factores que pueden contribuir a su aparición.

Los síntomas suelen comenzar muy lentamente, hacia los 45 ó 50 años y se caracterizan por tos matutina, que al pasar el tiempo se prolonga durante todo el día, expectoración de mucosidad (flemas) y dificultad para respirar, primero al hacer esfuerzos y luego incluso estando en reposo. Asimismo, los catarros son más frecuentes y persistentes, y aparecen en varias ocasiones durante las épocas frías. La enfermedad empeora irremediablemente si se continúa fumando.

Su diagnóstico es muy sencillo, pues sólo requiere de la realización de una espirometría que detecta la presencia de una disminución de ciertos flujos de aire en la misma. Todos los pacientes con hábito tabáquico presente o pasado deberían tener una espirometría correctamente realizada. Posteriormente se deben repetir la espirometría, por lo menos una vez al año, para valorar la evolución de la enfermedad y eficacia del tratamiento que se halla instaurado.

Debe saber que la EPOC es incurable pero tratable, y que los avances de los actuales tratamientos que han salido al mercado recientemente han mejorado mucho el pronóstico. Se debe dejar de fumar de una manera radical. Con el hecho de dejar de fumar, en ocasiones hemos acabado con el problema y no se precisan más acciones terapéuticas.

En los casos más moderados y graves se debe iniciar el tratamiento con uno o la asociación de dos fármacos broncodilatadores (B2 miméticos y anticolinérgicos) y a veces es necesario el uso de antiinflamatorios (corticoides), sólo en los grupos de pacientes que tienen más agudizaciones.

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