«Si no construimos sobre las raíces del idioma, despreciamos lo más profundo»

El ministro chileno de Relaciones Exteriores, Roberto Ampuero, destaca el papel que el periodismo juega en la expansión del español

T. SÁENZ SANTIAGO DE CHILE.

La fuerza de los lazos que unen a España con Chile se constataron ayer con la presencia en Futuro Español de una de las figuras más relevantes del actual Gobierno del país como es el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Ampuero. «La relación entre España y Chile se escribe, se habla y se piensa en español», reflexionó al tiempo que reparó en las «cruciales coincidencias» entre ambos territorios, que se visibilizan no sólo en macrocifras de inversión o indicadores estrictamente económicos, sino en valores como la defensa del Estado de derecho y los principios democráticos.

«Nuestra lengua no solo está en proceso constante de renovación, sino también de expansión», abundó Ampuero alentando al reto de «insistir en lo propio y, al mismo tiempo, abrirse al mundo» porque «si no construimos sobre las raíces del idioma, despreciamos lo más profundo». Y todo, según recalcó el ministro, haciendo hincapié en quién va narrar ese relato de futuro una vez que los centros irradiadores de influencia están diseminados, con lo cual el periodismo debe jugar aquí un protagonismo innegociable.

Otro referente de la política chilena como es el senador de la República, José Miguel Insulza, insistió también en el idioma y el vínculo que interconecta ambos países como catalizador del fortalecimiento del régimen mundial amenazado desde diferentes flancos. «Y no solo por Trump, que no es simplemente un accidente en el camino», indicó Insulza proponiendo ampliar el frente común que representan Chile y España al de Latinoamérica y la Unión Europa con una mirada de más largo alcance. «Defender el español, contra el cual a veces nosotros somos los principales traidores, es defender la cultura y el futuro del Estado de derecho», remachó.

Junto a ellos, el embajador de España en Chile ensalzó la relación bilateral entre los países que estos días refuerzan su cooperación a través de Futuro en Español. «Resulta difícilmente mejorable porque es muy buena», aseguró un Carlos Robles Fraga que se mostró renuente a recurrir al término de «puente», prefiriendo optar por el concepto de una «alianza natural» labrada desde la época de la recuperación de la democracia en ambos países y sustentada no sólo en un idioma compartido. «Aún nos queda por aprender mutuamente, pero también jugar un rol activo en la articulación de los valores del contexto internacional», concluyó.

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