CONFLICTOS INACABABLES

La última jornada a concurso se ha mantenido fiel a su estructura e ideario inicial. Las dos últimas propuestas han conservado, en su temática, un cordón umbilical más o menos conectado entre ellas. Para dejar claro que una programación no se hace al azar y tampoco por casualidad. En este caso, las injusticias, la opresión y situaciones siempre al límite de desembocar en dramáticos acontecimientos han marcado las claves de la bajada de telón.

'Sweet conuntry' es una estupenda producción australiana dirigida por Warwick Thornton. Tiene todas las características reconocibles del western. El paisaje es una seña de identidad de una geografía muy parecida al oeste del cine norteamericano. Incluso su historia tiene el carácter y la tipografía del cine de vaqueros. Aunque aquí prevalece la denuncia en un intento de no perder al memoria histórica acerca de sus primeros pobladores, los aborígenes. La acción transcurre a finales de la I Guerra Mundial. En una zona de ranchos y de gente que se dedica a la ganadería, un nativo australiano, Sam Kelly, mata en defensa propia al propietario de una granja; un ser despreciable, hosco, malencarado, tirano, que se ha aprovechado de su mujer y que le quiere dar una reprimenda. Kelly no tiene más remedio que huir y es perseguido por una cuadrilla encabezada por el sargento de la policía local deseoso de venganza y aplicarle la justicia más impecable. El dulce país al que alude el título desde luego que es una ironía en la que el invasor blanco ha llegado a unas tierras ya habitadas, ha impuesto sus reglas y somete con saña y desprecio a sus originales habitantes. No cuenta nada nuevo pero lo hace de una manera clásica y física.

El cineasta israelí Samuel Maoz propone en la aplaudida 'Foxtrot' un guión terrible e impactante. El filme, que estuvo en la Mostra de Venecia, no tiene desperdicio. La referencia a un estilo de baile no es baladí porque su dinámica obliga al bailarín a volver al primer paso para completar la coreografía. Por supuesto, 'Foxtrot' es una elaborada metáfora sobre la situación de tirante alerta por su viejo conflicto fronterizo. Estructurada en tres partes cuenta un relato de cómo una falsa noticia, la muerte de un soldado israelí, pone en marcha un destino inesperado y trágico, contada de una manera habilidosa y astuta. Película que debería estar en el palmarés.

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