Conductores y víctimas critican la falta de políticas de seguridad vial de la DGT

Estado de un vehículo tras un accidente en Navarra. :: V. López / Efe/
Estado de un vehículo tras un accidente en Navarra. :: V. López / Efe

Recuerdan que los mayores descensos de la siniestralidad tuvieron lugar cuando el tráfico «estaba presente en la agenda» del Gobierno

J. LUIS ALVAREZ MADRID.

Ni los nuevos carteles informativos sobre los riesgos de las carreteras, ni las bandas sonoras en los tramos de más peligro, ni el incremento de los controles de alcohol y drogas ni la extensión de los radares han sido suficientes para reducir las cifras de siniestralidad. A juicio de los conductores y de las asociaciones de víctimas, el nuevo aumento de los fallecidos en accidentes registrado este año se debe a la falta de una política de seguridad vial en la Dirección General de Tráfico (DGT), a la carencia de campañas de concienciación de los conductores y, en lo que compete al Ministerio de Fomento, a la ausencia de inversiones para el mantenimiento y mejora de las infraestructuras existentes.

Según el balance difundido ayer por la DGT, hasta la medianoche del pasado domingo se habían contabilizado 1.165 fallecidos en los accidentes ocurridos en las carreteras durante 2017. Son cuatro más que en todo el año anterior y se registran a trece días para que finalice el año, cuando aún queda una de las operaciones especiales más complicadas a causa de las inclemencias meteorológicas propias del invierno, de los excesos de alcohol durante las celebraciones navideñas y del aumento de los desplazamientos por las carreteras convencionales, las más peligrosas.

Desde el RACE, su director de Seguridad Vial, Tomás Santa Cecilia, destaca que ese incremento de la siniestralidad se debe a «la falta de mantenimiento e inversión en infraestructuras, la antigüedad y falta de revisión de los automóviles y la necesidad de la formación y concienciación a conductores». Y es que desde el RACE recuerdan que los años en los que se ha producido una mejoría en estas cifras «corresponden a aquellos en los que la seguridad vial ha estado presente en la agenda política y las medidas que se adoptaban iban encaminadas a esta reducción; por ejemplo, el carné por puntos».

Las carreteras, mal

Santa Cecilia recuerda que en el reciente informe EuroRAP, en el que se estudian los tramos más peligrosos de la red de carreteras del Estado, el número de kilómetros de riesgo elevado aumentó un 10% respecto al informe anterior. «A estos datos hay que sumar la falta de inversión en las carreteras secundarias, de titularidad regional y donde se producen la mayor cantidad de víctimas mortales».

Por ello, el director de Seguridad Vial del RACE considera imprescindible «destinar parte del presupuesto central y autonómico a la mejora y mantenimiento de las carreteras principales y secundarias, con especial énfasis en el firme y en la señalización vertical».

Este experto critica la «falta de concienciación de los conductores», sobre todo en el uso del móvil durante la conducción, el alcohol y las drogas, así como el incumplimiento de las normas, «que han influido negativamente».

Asimismo, incide en el envejecimiento del parque de vehículos, ya que más de la mitad sobrepasan los doce años de antigüedad. Por ello, reclama «un plan integral de ayudas a la renovación del parque, donde las políticas de movilidad no sean municipales, sino que haya un patrón único que pueda incentivar la decisión de compra».

La Asociación de Estatal de Vïctimas de Accidentes (DIA) denuncia que desde la DGT «no se están haciendo bien las cosas, no existe una política de Estado en cuanto a seguridad vial». «Ya a principios de este año apuntábamos a una serie de factores clave que debían mejorarse porque la seguridad vial dejó de ser un tema de Estado para pasar a ser algo secundario», dice el presidente de DIA, Francisco Canes. Esta asociación de víctimas coincide también en apuntar que el cambio de tendencia en la siniestralidad es consecuencia de la ausencia de campañas de concienciación de los ciudadanos y de la falta de inversiones en las infraestructuras.

Para Automovilistas Europeos Asociados (AEA), el problema de la siniestralidad, además de la concienciación, la reducción en el gasto en infraestructuras y el envejecimiento del parque, se explica por la ausencia de toma de decisiones. Según su presidente, Mario Arnaldo, «si no se adoptan medidas ya, la siniestralidad va a seguir aumentando». En su opinión, la DGT debe hacer de la reducción de accidentes «una causa prioritaria nacional».

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