LA CLAVE ESTABA EN LA PELÍCULA EGIPCIA

No lo supe ver y tampoco intuí que la película coproducida entre Suecia, Dinamarca, Alemania y Marruecos titulada 'The Nile Hilton incident', escrita y dirigida por el cineasta sueco Tarik Saleh terminaría obteniendo la máxima recompensa, la Espiga de Oro, en la 62 edición de la Seminci, que se clausuró ayer.

El botín de este filme, contado en clave de thriller, incluye también el galardón de mejor director para su realizador. En la sesión de lectura del palmarés por parte del jurado internacional volvió a escuchar su nombre que lo reconocía con el premio Miguel Delibes al mejor guión. Demasiados trofeos para una película que desde su pase en la sección oficial me causó buenas impresiones pero está claro que al jurado los tumbó. 'The Nile Hilton incident' recuerda en su meollo de denuncia a las películas italianas de los años setenta que hincaban el diente en la corrupción policial y su compadreo con las altas esferas políticas. En este caso, un policía de El Cairo que acepta sobornos, inicia una investigación para averiguar quién asesinó a una conocida cantante de origen tunecino. Una testigo sudanesa y trabajadora ilegal es la única que sabe la verdad. Crónica negra y sórdida de una sociedad chanchullera y facinerosa que salpica también a la cúpula empresarial. Una visión viciada y un ambiente que se mezcla con el clima crispado de los primeros síntomas de la revolución árabe.

La espiga de plata, menos sorprendente, fue para la película de los EE UU, 'The rider', escrita y dirigida por la cineasta china Chloé Zhao. La acción de este largometraje está ubicada en los torneos de monta de caballos bravos. El cine ha conseguido que nos familiaricemos con los rodeos y con su genuino sabor americano. Se cuenta la historia del jinete Brady Jandreau, que se interpreta a sí mismo, un vaquero que ve truncado su estilo de vida al sufrir un grave accidente y debe reencontrase a sí mismo a la vez que inicia una búsqueda de una alternativa a su modo de existencia. Brady Jandreau, sin apenas experiencia, fue considerado mejor actor. Y la realizadora, Chloé Zhao se llevó el Premio Pilar Miró al mejor nuevo director.

Las actrices Laetitia Dosch por 'Jeune Femme' y Agnieszka Mandat-Grabla por 'Spoor' de Agnieszka Holland obtuvieron, exaequo, el premio de interpretación femenina. El mérito a la fotografía se lo llevó Ágnes Pákózdi por su trabajo en la producción suiza 'Soy un rayo de sol en la tierra'. Por último, el Jurado Internacional decidió conceder una Mención Especial a 'Marea Humana', documental dirigido por Ai WeiWei.

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