La cifra de ahogados crece el 37% durante el verano

El número de fallecidos en junio, julio y agosto en piscinas y playas se sitúa en 235 personas, 64 más que en el mismo periodo de 2016

ÁLVARO SOTO

madrid. El número de ahogados en espacios públicos en España no deja de crecer en 2017. Durante junio, julio y agosto, 235 personas han fallecido de esta manera, 64 más (un aumento del 37,4%) que en los mismos meses del año anterior, según el Informe Nacional de Ahogamientos, elaborado por la Federación Española de Salvamento y Socorrismo y presentado ayer en Madrid.

Agosto, con 70 muertes (2,25 por día), se ha convertido en el segundo mes más trágico de las playas, piscinas, ríos y otros espacios acuáticos en España. Son datos similares a los de junio, pero por debajo de julio, el mes con más fallecidos, 95. De esta manera, el verano confirma la tendencia negativa del conjunto del año, con 375 muertos en los ocho primeros meses. De ellos, además, 28 han sido niños, nueve más que en el mismo periodo de 2016. La playa es el lugar donde más muertes ocurren (52%), seguida de otros espacios acuáticos (26%), ríos (12%) y piscinas (11%).

La Federación de Salvamento y Socorrismo alerta de que estas preocupantes cifras podrían reducirse si las administraciones tomaran una serie de medidas. Por un lado, los profesionales reclaman más socorristas (el 90% de los fallecidos se ahogaron en playas sin socorrista), la instalación de aros salvavidas para evitar que los bañistas se jueguen la vida intentando salvar a alguien en peligro o más señalizaciones e indicaciones que muestren que se trata de un lugar peligroso para el baño o donde ya han muerto otras personas. «Igual que sucede con los avisos en las carreteras, si alguien ve un cartel que le recuerda que en esa playa ha fallecido alguien previamente, entrará al agua con mayor precaución», explica Jessica Pino, responsable del informe.

El 90% de los accidentes mortales tiene lugar en espacios sin vigilancia, destacan desde la federación, una circunstancia que hace más difícil rebajar el número de sucesos. «Somos conscientes de que no se pueden cubrir con socorristas todos los kilómetros de costa, pero sí se puede ampliar el número de puestos», agrega.

Pero además, la entidad denuncia que la formación de los socorristas no siempre es la más adecuada. «Actualmente, uno puede conseguir el título de socorrista sin saber nadar», asegura Pino. Esto sucede porque existen cursos 'on-line' que ofrecen esos títulos sin que el aspirante tenga que realizar prácticas. Así, la federación reclama una homologación nacional, que debe asegurar las 300 horas de curso para instalaciones acuáticas y las 400 para playa.

Fotos

Vídeos