'Cien años de soledad', cincuenta de mito

Expertos en la obra de García Márquez sitúan su gran novela «a la altura» de 'El Quijote', cuando cumple medio siglo de su publicación

MIGUEL OLMEDA

madrid. El recuerdo no miente, y en el caso de Gabriel García Márquez, está más presente que nunca tres años después de su muerte. 'Gabo' dejó un legado imborrable en el que 'Cien años de soledad', más allá de gustos personales, se eleva hasta la cima. «Con 'El Quijote' es, sin duda, la gran novela de la literatura en español», según Jaime Abello, creador junto al mito colombiano de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) en 1995.

'Cien años de soledad' cumple su 50 aniversario y no ha perdido un ápice de vigencia, más bien al contrario. «Continúa siendo un verdadero manual para periodistas», asegura Antonio Rubio, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos e impulsor del curso 'Una caravana de historias'. Historias inolvidables que, para el ministro plenipotenciario de la Embajada de Colombia en España, Juan Manuel Uribe, «siguen en la cabeza de quien haya leído la novela al menos una vez».

Pese al incontestable éxito de 'Gabo' como literato, el periodismo fue su gran pasión. Una que encontró casi de casualidad y que no abandonó hasta que murió en abril de 2014, con 87 años, debido al cáncer que padecía. «Hizo que resucitara la pasión por ese oficio, trabajó para ello y lo hizo con convicción», recuerda Jaime Abello. Encargado por el propio autor para preservar su espíritu en la FNPI, no hay voz más autorizada que la suya para conocer a fondo a García Márquez. «'Gabo', 'Gabito', fue un hombre moderno en el sentido más amplio del término. No fue sólo un gran investigador y contador de historias, sino también alguien comprometido con la educación», recuerda de un amigo que, en el trato personal, «era muy inspirador, divertido y agradable. Muy 'chévere'».

Elogios de un viejo amigo

Peor terminaron el colombiano y otro Premio Nobel de Literatura como Mario Vargas Llosa, aunque hasta el incidente entre ambos en 1976 -en el que el peruano propinó un puñetazo a 'Gabo'- les unía una estrecha relación. El tiempo cicatriza las heridas y Vargas Llosa, tras 40 años de silencio, volvió a referirse a Gabriel García Márquez el pasado jueves por la noche, en El Escorial.

Lo hizo, además, con una cascada de elogios. «Era un verdadero artista, un poeta», recordó el escritor peruano. Como los genios, «no era capaz de explicar su talento, funcionaba mediante la intuición y el instinto. Ni siquiera era consciente de su fantasía creando historias».

Consciente o no, en 'Cien años de soledad' García Márquez alcanzó el cénit de un movimiento literario, el realismo mágico, que desde entonces pasó a formar parte del ADN latinoamericano. «Leerla fue una experiencia deslumbrante», confesó Vargas Llosa sobre una novela que tiene «elementos satisfactorios para cada uno de los lectores». Ingredientes que han hecho de ella un mito que engorda año tras año y que en este 2017 cumple 50.

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