Cerco a los oscuros zocos digitales

Una imagen de la tienda AlphaBay clausurada en la 'Dark web'  por el FBI y Europol. :: efe/
Una imagen de la tienda AlphaBay clausurada en la 'Dark web' por el FBI y Europol. :: efe

Drogas, armas o cuentas robadas. Las profundidades de internet albergan web que trafican con bienes ilegales

MICHAEL MCLOUGHLIN

Madrid. Abierto 24 horas, siete días a la semana, y doce meses al año. No se trata de la tienda digital de una gran cadena de ropa ni tan siquiera de servicios como Netflix o Spotify. Son zocos oscuros, refugiados en las cloacas de internet, también conocida por la voz inglesa 'Dark Web'. Allí no llega el común de los mortales, no se accede buscando algo en Google ni tecleando una dirección en la barra de cualquier navegador.

A estos lugares solo se puede acceder a través de TOR, un programa especial que oculta tu IP -el código que reconoce el ordenador o equipo desde el que te conectas- y otros datos clave. Por eso se ha convertido en el lugar perfecto para la proliferación de comunidades donde se venden armas, fármacos sin receta, drogas y un sinfín de cosas como cuentas robadas o claves de acceso. Hasta hace unos años este parecía un oasis para el cibercrimen donde las autoridades no conseguían penetrar pero la historia ha cambiado.

Hace unos días el FBI y la Europol se congratulaban de haber asestado el mayor golpe a estos mercados digitales. En la operación más importante de las últimas décadas contra la ciberdelicuencia, estos cuerpos policiales han conseguido desmontar Alphabay y Hansa, dos de las grandes páginas que vendían productos ilegales en la 'Dark Web'.

Es el segundo gran golpe que se apuntan en esta particular lucha después de que el año pasado una operación también tumbase Silk Road. Sin embargo, en esta ocasión se habla de que los sitios clausurados este mes eran diez veces más populares en términos de usuarios. En total, habían realizado más de 350.000envíos ilegales en todo el mundo.

Entrar en Alphabay -la web llevaba varias semanas fuera de juego, pero no se conocía el motivo- era como hacerlo en un Amazon ilícito. Productos como la marihuana tenían su hoja de producto, la fiabilidad del vendedor, su origen y un menú para elegir el tipo de envío, desde estándar hasta 'exprés' para los compradores con más ganas.

Calculan que desde su apertura, en 2014, el volumen de negocio de esta comunidad era de 1.000 millones de dólares y que contaba con un depósito de 'bitcoins' y otras divisas digitales de hasta cuatro millones. El motivo del uso de esta criptomoneda no es otro que dificultar también el rastreo del origen del dinero, haciendo casi imposible averiguar quién ha hecho los pagos.

La operación no ha estado libre de polémica, puesto que el fundador de Alphabay, Alexandre Cazes, fue encontrado muerto en su celda en Tailandia dos días antes del anuncio del FBI. Las autoridades del país asiático le habían detenido poco antes a petición de EE UU. Una situación que lo único que ha hecho ha sido disparar las conjeturas sobre una conspiración.

Una de las preguntas más habituales es cómo se realizan los envíos de bienes físicos desde este tipo de plataformas. Al final, gracias al cifrado y la encriptación, las compras digitales es relativamente fácil que lleguen a su destinatarios sin levantar sospechas. Pero, ¿una pistola? Cabe mencionar que armas utilizadas en delitos en Europa han sido señaladas por los investigadores cómo posibles compras de la 'Dark Web'.

Envíos especiales

El truco no es otro, según una investigación de RAND Corporation, que desmontar en piezas y enviarlas por separado en paquetes de impresoras, cámaras o altavoces para no levantar ninguna sospecha en la aduana. Sin embargo, según este informe solo el 1% de las ventas de estos sitios son de armas. Eso sí, se venden muchísimos manuales sobre cómo fabricar bombas caseras o, incluso, patrones para imprimir pistolas en 3D.

Independientemente de esto, diferentes colectivos piden diferenciar entre 'Dark Web' y 'Deep Web'. La internet profunda, que ha sido utilizada por cibercriminales para sus fines delictivos, también han servido para otros muchos colectivos. Algunos de estos son periodistas y activistas que han encontrado en herramientas como la red TOR una salida a la censura y al castigo de países en conflicto o dictaduras.

El nivel de anonimato de estas soluciones es tal que organismo como la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense la han tenido en el punto de mira desde su popularización a raíz de las revelaciones que realizó Edward Snowden sobre el espionaje gubernamental.

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