Cavadas, al servicio de los marines

El doctor Pedro Cavadas, posa junto al marine estadounidense que operó. :: hospital de manises/
El doctor Pedro Cavadas, posa junto al marine estadounidense que operó. :: hospital de manises

El cirujano valenciano es condecorado por reimplantar la mano a un militar de EE UU que tuvo un accidente en un submarino

LAURA GARCÉS

Un nuevo hito se anota en la agenda del doctor Pedro Cavadas tras reimplantar una mano a un joven marine de los Estados Unidos en una operación «peculiar». Un nuevo 'milagro' que se ha obrado en el hospital de Manises (Valencia). Hasta allí trasladaron a un joven soldado que había sufrido un grave accidente a bordo de un submarino cuando se encontraba a 70 millas de la costa de Cartagena. A causa del suceso, este hombre había sufrido la amputación de su mano derecha al nivel de la muñeca.

La pericia del cirujano y los miembros de su equipo consiguieron el reimplante que le ha devuelto la mano. Hoy el marine, de 21 años, se recupera en su país. Ayer el cirujano y su equipo recibieron diplomas de agradecimiento de manos del comandante de la US Naval Forces en Europa, el almirante James Foggo. El doctor Cavadas, además, recibió una condecoración y un libro de la Fundación El Legado.

«El accidente catastrófico» tuvo lugar el pasado 27 de marzo en la nave de la Sexta Flota de EE UU. Tras una atención de emergencia, el joven marine fue trasladado en barco hasta la costa y desde allí un helicóptero lo acercó al Hospital de Manises, donde llegó sobre las 4:30 horas del día 28. El 10 de abril recibió el alta. En 20 minutos se movilizó el equipo quirúrgico que invirtió cinco horas en una operación que fue «peculiar» dado el tiempo, más de diez horas, que la mano del marine estuvo sin riego sanguíneo. El rescate y posterior traslado exigieron el transcurso de ese tiempo que, como explicó el cirujano, supone «mucho tiempo de isquemia». De esa manera, «nos encontrábamos al límite del tiempo, rozando el larguero» para practicar intervenciones de estas características.

Esta circunstancia arrastró de forma necesaria a abordar una modificación en la técnica quirúrgica. El resultado fue de éxito. Colocaron un catéter «entre una arteria del muñón y una de la mano amputada y con eso proporcionas riego inmediato y provisional a la mano para reducir el tiempo de falta de riego».

Conseguida la irrigación llegó el trabajo quirúrgico que consistió en «un reimplante de la mano derecha a nivel del radio y cúbito distal». Fueron necesarias labores de cirugía reconstructiva y de microcirugía, así como un injerto de piel tomado del miembro inferior derecho. Espera que el paciente recupere prácticamente toda la movilidad. El cirujano ofreció detalles de la intervención en el acto de agradecimiento en el que recibió la condecoración del almirante Foggo, quien destacó el caso como un «ejemplo de cooperación internacional entre Estados Unidos y España». A este reconocimiento se unió el agradecimiento por haber «hecho posible que el Marine pueda volver a usar su extremidad». Dijo que la operación fue posible gracias a la «rápida intervención, habilidad y profesionalidad» de todas las partes implicadas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos