«Cataluña vive la fiesta del disparate»

Serrat, en la presentación de su nueva gira ayer en el Círculo de Bellas Artes. :: Javier Lizón / EFE/
Serrat, en la presentación de su nueva gira ayer en el Círculo de Bellas Artes. :: Javier Lizón / EFE

Joan Manuel Serrat regresa a sus orígenes con 'Mediterráneo da capo', una gira en torno a su disco más legendario

MIGUEL LORENCI MADRID.

«La fiesta del disparate». Es lo que se vive en Cataluña según Joan Manuel Serrat (Barcelona, 1943). La situación generada por el desafío soberanista es «un callejón sin salida» y sus impulsores «siguen mareando la perdiz». Es el diagnóstico del legendario cantautor, asaeteado ayer a preguntas sobre el sudoku catalán en la multitudinaria presentación de 'Medierráneo da capo'. Es la gira a la que dedicará casi dos años y con la que el 'noi del Poble-sec' regresa a sus orígenes y a la carretera.

Vuelve con este da capo a 'Mediterráneo' (1971), un disco seminal y mítico que cumple 47 años. Con 74 cumplidos, su autor renace en el mar que tanto ama «pleno de ilusión, fuerza y salud». Lo hace con una exigente gira de 23 conciertos en solitario que iniciará en abril en España y que extenderá a América. «Será un espectáculo mutante y con sorpresas», promete sin desvelar detalles del repertorio y asegurando que, tras sus giras con amigos, «no habrá invitados».

Imposible eludir el tema catalán. Por más que reiterara su deseo de hablar de música, la primera en la frente: ¿cómo lleva la resaca del 'procés'? «No hay resaca, porque sigue la fiesta», respondió. «Cada día ocurren cosas y hay sorpresas. Pasamos de no tener presidente a tener dos. Están mareando la perdiz. Tanto, que acabarán mareándose ellos» agregó. «Los que discuten no acaban de reconocer dónde está la salida. Estamos en la fiesta del disparate», diagnosticó.

Cree que el independentismo «está en un 'cul de sac', en un callejón sin salida», pero advierte de que «eso no significa que se haya acabado: ha existido, existe y existirá siempre». Como hacen algunos inversores, cree Serrat que ERC y el PDeCAT «pretenden retirarse de la bolsa, recuperar fondos y esperar otro tiempo para seguir» con el 'procés'. «Tabarnia es una 'performance', un acto satírico al estilo de su honorable president», dijo sobre el país imaginario que comanda Albert Boadella. «Es un maestro de la sátira en su manera de entender el teatro. La dramaturgia está en la vida y él la saca a la calle y hace este espectáculo», aseguró.

Los 47 años de su disco más popular son para Serrat «una cifra redonda». Así que, tirando de ironía, dijo que es «un buen momento para celebrarlo». «¿Por qué esperar a los cincuenta? Me anticipo. Quién sabe si dentro de tres años no tengo aire para soplar las velas», plantó divertido. «Nadie me ha amenazado con meterme en un cuarto lleno de ratas si no hacía la gira. Si no creyera que puedo hacerla no lo haría. No tengo ninguna gana de hacer el ridículo», explicó.

Inspiración

«El Mediterráneo es gloria y miseria a la vez. No se puede cantar sólo una de las dos», dijo más serio al explicar qué le inspira hoy este mar convertido en cementerio para miles de inmigrantes. «He escrito canciones sobre quienes se dejan la vida en sus aguas buscando una vida mejor» dijo de temas que cantará junto a 'Lucía', 'Tío Alberto' o 'Aquellas pequeñas cosas'. «En una época de fronteras me siento integrado. Nací y he crecido en esta cultura y siento mucha cercanía personal y artística con el Mediterráneo. Las referencias a lo que ocurre ahora estarán de forma simple y concreta; no para hacer un instrumento a manejar, sino para un drama a compartir», aclaró.

«No hago canciones para dar mensajes, sí para ofrecer compañía y no he sido nunca un maldito», aclaró el veterano cantautor. «Para ser un maldito hay que nadar contracorriente y sin la complicidad de los otros. Yo he hecho siempre lo que quería. En algún momento me prohibieron el trabajo y hubo trabas, pero nunca dejo de dar mi punto de vista. Y eso conlleva otra visión del relato y a veces parece desagradable, pero no supone ser un maldito», precisó. «Si miro atrás solo encuentro cariño y comprensión».

De excelente humor y con energía, reiteró estar «bien de salud y con ilusión renovada». «Es normal estar ilusionado con 74 años, cuando el tiempo corre de manera implacable ya sabemos hacia dónde. La vida te enseña cómo de finito y delicado es lo que hace 50 años parecía infinito e inquebrantable», reconoce.

No todo en su trayectoria y su vida ha sido un camino de rosas. «Lo que soñamos está, en general, mucho más allá de donde llegamos. Pero no me suicido con cada decepción, que supone aprendizaje. Lo importante es volver a levantarse, caminar y emocionarte. Decepción e ilusión van de la mano», señala.

Con 23 fechas confirmadas, la gira se iniciará el 22 de abril en Roquetas de Mar y concluirá en Barcelona el 19 de diciembre. De octubre a diciembre estará en Argentina, Chile y Uruguay y volverá al otro lado del Atlántico de enero a marzo de 2019. «La gira es muy larga y será en dos bloques porque no quiero estar mucho tiempo lejos de mis nietos». Optó por presentarla en Madrid y no en Cataluña «porque fue el sitio que me propusieron», dice pidiendo que no se busquen más pies al gato. «También actúo antes en Madrid porque en Barcelona no había espacio hasta diciembre. No se debe a restricciones de nadie», concluyó.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos