El cacereño acusado de matar a puñaladas a su esposa se niega a declarar

Los Mossos d'Esquadra investigan el posible asesinato de otra mujer cuyo cadáver se encontró dentro de un coche en Arenys de Mar

R. C.

Cáceres. Santiago Cámara, el hombre acusado de asesinar el jueves a puñaladas en el domicilio familiar a su mujer, Sofía Tato, vecina de Arroyo de la Luz (Cáceres), en lo que podría tratarse de un nuevo caso de violencia de género, se negó ayer a prestar declaración ante la Guardia Civil.

El marido de la fallecida, con la que tenía dos hijas de 9 y 12 años, fue detenido tras ser encontrado en el domicilio familiar junto al cuerpo sin vida de su esposa, desde donde fue trasladado al Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres para ser atendido de varias puñaladas que él también presentaba, y donde se encuentra custodiado por la Guardia Civil.

Fuentes cercanas a la investigación indicaron a Europa Press que agentes del instituto armado se presentaron el viernes en la UCI del centro hospitalario para tomar declaración al detenido, si bien éste, por recomendación de su abogado, declinó responder a las preguntas.

De este modo, y según las mismas fuentes, el juez encargado del caso deberá esperar a que se agote el plazo máximo de detención de 72 horas -o en su caso el tiempo que sea necesario en función de su estado de salud, por el que podría solicitarse una prórroga- para decidir, en función de las pruebas en su poder, si envía al detenido a prisión o si lo deja en libertad.

La investigación policial se encuentra bajo secreto de sumario y, pese a que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad tramita el caso como violencia de género, por el momento no se ha descartado ninguna posibilidad porque «los hechos no están claros», tal y como apuntó la delegada del Gobierno el pasado viernes.

Asimismo se está a la espera de que la autopsia practicada a la víctima ofrezca indicios sobre cómo ocurrieron los hechos. Igualmente, los investigadores analizan si las heridas que presentaba el marido fueron producidas por la víctima durante un hipotético forcejeo o si por el contrario éste pudiera haberse autolesionado.

Sofía Tato, de 42 años, murió el jueves a causa de varias heridas de arma blanca. No constan denuncias previas por violencia de género contra su agresor, también de 42 años.

Los Mossos d'Esquadra también investigaban ayer las causas de la muerte de una mujer cuyo cadáver, que presentaba signos de violencia, fue hallado dentro de coche en Arenys de Mar (Barcelona). El juez ha decretado el secreto de las actuaciones.

Fotos

Vídeos