La bronquiolitis

La bronquiolitis es más frecuente en los meses de frío. :: l.d./
La bronquiolitis es más frecuente en los meses de frío. :: l.d.

Se trata de una infección respiratoria de origen vírico que consiste en la obstrucción de los bronquiolos

MIGUEL MORENO

logroño. La bronquiolitis es una infección respiratoria de origen vírico que consiste en la obstrucción de los bronquiolos. Los broquiolos son los conductos más pequeños del árbol bronquial, encargados de transportar el aire desde los bronquios hasta los alvéolos, que son unas bolsitas en las que se hace el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono.

En niños mayores de 2 años y en adultos sanos la bronquiolitis cursa como un catarro normal, con tos, mocos, rinorrea y fiebre. Es así un proceso leve, con una duración aproximada de 7 a 10 días, que suele pasar inadvertida. Pero que puede contagiarse a quienes más vulnerables son ante ella, en quienes tiene más impacto y puede dejar más secuelas: los lactantes y niños menores de 2 años. Y, entre ellos, los bebés que tienen enfermedades o condicionamientos previos.

BENEFICIOS DE LA FISIOTERAPIA RESPIRATORIA

1Disminuye la tos, y en algunos casos hace que desaparezca por completo.
2Nunca sustituye a la medicación, pero al eliminar las secreciones de los bronquios optimizará el efecto de la medicación.
3Ayuda a mejorar y controlar los síntomas.
4Mejora el sueño y la alimentación.
5Mejora la calidad de vida de toda la familia.
6Mejora la ventilación.
7Disminuye el absentismo escolar.

Diversos trabajos establecen que las enfermedades respiratorias pediátricas tienen repercusiones funcionales en la edad adulta. La bronquiolitis aguda provoca daños estructurales y funcionales permanentes en las vías respiratorias. A largo plazo, el epitelio bronquial conserva lesiones que conllevan una hipersecreción bronquial que puede persistir hasta la edad adulta. Cuando la bronquiolitis es responsable de un estado de hiperactividad bronquial que perdura en el tiempo, se trata de un asma. Actualmente se considera que los niños menores de dos años que presentan más de tres episodios de obstrucción broncopulmonar son asmáticos.

Es crucial aplicar técnicas de fisioterapia respiratoria en el momento adecuado para obtener resultados

La bronquiolitis es más frecuente en los meses de frío. En España, la estación epidémica es de octubre a marzo, y el pico cuando hay mayor incidencia suele ser alrededor de enero incluso febrero. El virus respiratorio sincitial (VRS) es el causante de una importante proporción de los casos de bronquiolitis y se conoce como el «virus de los bebés» por el impacto que en ellos tiene.

La fisioterapia respiratoria

Lo más importante es realizar una evaluación precisa del estado clínico de gravedad de la bronquiolitis según unas escalas de puntuación que sitúa al niño en un estadío leve, moderado o grave. Para ello, se utilizan equipos de pulsioximetría y capnografía que ofrecen una información de saturación de oxigeno fiable, real y validada. Es crucial aplicar las técnicas de fisioterapia respiratoria en el momento adecuado si queremos obtener un resultado eficaz. Es necesario realizar una exhaustiva historia clínica que no sólo valore los síntomas y signos del aparato respiratorio, sino por ejemplo, digestivos, esfera otorrinolaringológica, etc.

Es muy importante valorar en los niños con bronquiolitis una serie de signos y síntomas que puedan hacer sospechar al fisioterapeuta de la presencia de reflujo gastroesofágico, para su derivación al médico especialista para que éste realice el diagnóstico y paute el tratamiento necesario, consiguiendo así el éxito completo del tratamiento.

El fisioterapeuta debe realizar una desobstrucción de la vía aérea alta antes de valorar la situación clínica del niño, y puede estar precedida la sesión de fisioterapia respiratoria de una aerosolterapia broncodilatadora y antiinflamatoria que es necesaria para reducir la obstrucción bronquial debida a la hipersecreción, pero también al broncoespasmo y a la inflamación.

El tratamiento de fisioterapia respiratoria se basa fundamentalmente en técnicas manuales de espiración pasiva y lenta aplicadas sobre el tórax del bebé para desprender y movilizar los mocos de los bronquios más pequeños y terminales hasta la tráquea.

El fisioterapeuta debe tener la suficiente experiencia clínica para, seguidamente, realizar la tos refleja, y conducir las expectoraciones desde el fondo de la cavidad bucal hacia la comisura de los labios, donde se pueden recoger. Y esto, es lo que hace «diferente y de calidad» el tratamiento de fisioterapia respiratoria dado que valida la efectividad y la evidencia de forma directa de la fisioterapia respiratoria en bronquiolitis, puesto que el fisioterapeuta recoge en la mano, papel o recipientes las secreciones, y así puede examinar su color, consistencia, viscosidad.

Además, la familia, que está presente durante la sesión, toma conciencia de la realidad terapéutica de la fisioterapia respiratoria porque ve los mocos salir, y por eso no es entendible que el niño degluta las secreciones, mientras pueden salir y evitar los efectos secundarios de tragárselos.

El método no es doloroso ni agresivo, y aunque generalmente los más pequeños lloren, el llanto es muy beneficioso para ayudar a mover el moco adherido.

El fisioterapeuta respiratorio

En la mayoría de niños mayores de dos años y en los adultos sanos la bronquiolitis suele cursar como un catarro con mocos, tos productiva y algo de fiebre. Si esta infección causa una acumulación constante de secreciones bronquiales, hay que acudir al fisioterapeuta lo antes posible. ¿No es lógico pensar que cuanto más rápido y mejor se resuelvan los mocos, menores serán las complicaciones?

Sin embargo, en niños de menos de dos años, puede haber síntomas ante los que hay que ir al médico, especialmente si tiene menos de 12 meses o si es un grupo de riesgo. Cuando el pediatra diagnostica bronquiolitis y pauta el tratamiento adecuado para que el niño supere la fase más aguda para pasar a un estadio leve/moderado es entonces cuando el fisioterapeuta le ayudará a expulsar todas las secreciones de sus bronquios, y evitar complicaciones. Los bebés que acuden pueden tener 15 días o más de 2 años, la edad del niño depende para la selección de técnicas de valoración y tratamiento para el fisioterapeuta.

Si los niños, tanto mayores o menores de 2 años, están con tratamiento de antibiótico, inhaladores o aerosoles, no supone una contraindicación de fisioterapia respiratoria. Es importante que la familia lo comunique para que el fisioterapeuta le indique las pautas necesarias para que el tratamiento de eliminación de secreciones sea un éxito.

Como decíamos, se considera que los niños menores de dos años que presentan más de tres episodios de obstrucción broncopulmonar son asmáticos. Por eso hay niños que tras una bronquiolitis pueden desarrollar episodios sucesivos de dificultad respiratoria con tos que recuerdan al cuadro inicial. Si se acepta que la mejor terapia es la prevención resulta razonable acudir al fisioterapeuta respiratorio lo antes posible para eliminar todos esos mocos de un «catarro común» o bronquiolitis que pueden desencadenarse en una crisis de asma.

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