En blanco, negro y morado

Antonia Santolaya junto al libro y varias de sus ilustraciones. :: / E. DEL RÍO
Antonia Santolaya junto al libro y varias de sus ilustraciones. :: / E. DEL RÍO

La riojana Antonia Santolaya ilustra la nueva versión del ensayo de Nuria Varela 'Feminismo para principiantes'

ESTÍBALIZ ESPINOSA LOGROÑO.

Cuando Antonia Santolaya (Ribafrecha, 1966) leyó por primera vez 'Feminismo para principiantes' se dijo: «Está clarísimo, somos todos feministas». Ahora se ha pasado al 'activismo' con lo que mejor sabe hacer, dibujar, ya que aquel ensayo que Nuria Varela publicó en el año 2005 acaba de relanzarse plagado de sus ilustraciones. «No son dibujos dulces -advierte-, pero es una manera de que mucha gente pueda entrar en este libro».

Esta versión ilustrada vio la luz a mediados de febrero y pronto saldrá la tercera edición (incluso se publicará en Corea del Sur), prueba de que cumple con el objetivo de acercar el feminismo a todo tipo de públicos. De hecho, comenta su ilustradora, «es un libro superdidáctico, donde texto y dibujos se complementan».

Para ella ha supuesto un trabajo tremendo y a contrarreloj. Lo emprendió en julio pasado y «fueron seis meses muy intensos, en algún caso ni yo misma me veía capaz. Pero no me salía ser práctica, resolver los temas en un solo dibujo. Tenía tal cariño al proyecto que hacerlo a la ligera era como si maltratara a los personajes», reconoce.

A partir de un concienzudo trabajo documental -«necesitaba que el libro tuviera esa base histórica; ponerme en el lugar de cada mujer, de su época, su vestimenta...»-, Santolaya echó mano del lapicero y la tinta china para ilustrar aquellos hitos históricos y personajes que han determinado la evolución del feminismo a lo largo de su historia.

«El lapicero es muy inmediato y me gusta por ese toque de dibujo directo y por ser el material básico que se utiliza para otros muchos procesos», comenta sobre su técnica.

Trabajó con absoluta libertad y la absoluta confianza de Nuria Varela, con quien ya había colaborado y quien siempre tuvo claro que, además del blanco y negro, únicamente el color morado, símbolo del feminismo, impregnaría su obra.

Durante un rápido vistazo por 'Feminismo para principiantes' Antonia Santolaya se detiene en las páginas dedicadas a Christine de Pizan, la primera mujer reconocida como escritora profesional y autora de 'La ciudad de las damas'; a la francesa Olympe de Gouges, autora en 1791 de la 'Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana' y muerta en la guillotina; a Mary Wollstonecraft, madre de Mary Shelley; a las sufraguistas y a feministas de nuestro país como Concepción Arenal o Emilia Pardo Bazán. Y aunque no quiere señalar a ninguna, «porque el feminismo es la suma de todas y cada una de ellas», no oculta su debilidad por la activista Sojourner Truth, esclava liberada, mujer y negra.

«Me ha venido muy bien hacer este libro, caer en la cuenta de todo ese esfuerzo realizado, ese ejercicio vital, esas contradicciones que se han dado a lo largo de la historia en las mujeres», concluye Santolaya.

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