Bélgica acusa a Holanda de ocultar información sobre los huevos contaminados

Una operaria clasifica los huevos en cartones, en una empresa de Bélgica. :: KRISTOF VAN ACCOM / AFP

La alerta alimentaria fue dada hace una semana por el Gobierno neerlandés tras localizar 28 remesas con pesticida

DORI AYLLÓN MADRID.

Bélgica quiere aclarar la confusión en torno al origen de la contaminación de huevos en Europa con fipronil, un pesticida empleado para matar piojos y pulgas y prohibido en animales que forman parte de la cadena alimentaria. Por ello, el ministro de Agricultura de Bélgica, Denis Ducarme, aseguró ayer que las autoridades holandesas «detectaron hace nueve meses huevos contaminados y no informaron al resto de Europa del peligro», un extremo que niega el gobierno neerlandés. «Cuando un país como Holanda, uno de los mayores exportadores de huevos del mundo, no transmite este tipo de información, plantea un verdadero problema», declaró Ducarme en una comparecencia ante las comisiones de Sanidad y Agricultura del Parlamento belga. Además, el ministro ha pedido a su homólogo neerlandés, Martjn Van Dam, que explique el motivo de esta presunta falta de información.

La ya denominada 'crisis del huevo' saltó a la opinión pública la semana pasada en los Países Bajos, donde se encontraron 28 remesas de huevos infectados con fipronil. Decenas de millones de huevos fueron retirados de los puestos de venta esa misma semana en varios países europeos por la extensión de esta crisis. A pesar de haberse iniciado en Holanda, fueron las autoridades belgas las que dieron la voz de alarma el 20 de julio, a través del Sistema Europeo de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF).

Desde Ámsterdam, el Gobierno neerlandés aconsejó a la población que interrumpiese el consumo de este alimento. Desde entonces, 180 avicultores vieron bloqueada su producción y se retiraron del mercado los huevos sospechosos de estar contaminados.

De momento siete países europeos -Holanda, Bélgica, Alemania, Suecia, Suiza, Francia y Reino Unido- han detectado la llegada de huevos procedentes de granjas donde se utilizó este pesticida.

Peligro moderado

La Organización Mundial de la Salud (OMS) califica su consumo como «moderadamente peligroso», aunque los expertos señalan que su ingesta en elevadas cantidades puede producir «vértigos, náuseas o vómitos, y en el peor de los casos, daños en el hígado, tiroides y riñones».

El comisario europeo de Seguridad Alimentaria, Vytenis Andriukaitis, también habló ayer para apoyar «la aplicación de sanciones a los autores del fraude» de los huevos contaminados. Andriukaitis mostró su compromiso para «cooperar» con los socios europeos para atajar esta crisis alimentaria cuanto antes.

En España, la organización de consumidores Facua pidió ayer al Ministerio de Sanidad que explique si las partidas contaminadas con fipronil han llegado a nuestro país y qué protocolos de inspección se están llevando a cabo en las diferentes comunidades autónomas para detectarlas.

La respuesta llegó de la mano de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan), que a través de su página web asegura que hasta el momento no se han distribuido huevos con el insecticida. España es el segundo país de la UE que más huevos produjo. Según datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, durante el año 2015 se produjeron en España unos 12.000 millones de huevos.

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