El autor del incendio de Gran Canaria reconoce que lo hizo para conseguir un contrato fijo

R. C.

madrid. «Se me fue de las manos». El vigilante forestal que en el verano de 2007 provocó el incendio que quemó 20.000 hectáreas de alto valor ecológico en Gran Canaria, uno de los peores desastres ambientales ocurridos en las islas, pidió ayer perdón en el juicio que se inició contra él en la Audiencia Nacional de Las Palmas. Juan Antonio Navarro aseguró que su intención al provocar el incendio era demostrar que había pocos medios de extinción porque creyó que de esta manera iba a resultar más fácil para él conseguir un contrato fijo como forestal. Navarro ha aceptado una pena de 8 años y medio de prisión, con las atenuantes de confesión y dilaciones indebidas, aunque el juicio se celebra en cualquier caso ya que la pena a la que se enfrentaba, a petición del fiscal, es mayor que seis años, en concreto, 16.

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