Aumento de pecho y liposucción, las cirugías plásticas más demandadas

Un equipo médico realiza una intervención de cirugía plástica. :: ERIC GAILLARD / reuters/
Un equipo médico realiza una intervención de cirugía plástica. :: ERIC GAILLARD / reuters

Las españolas piden cada vez más operaciones para tener grandes glúteos y los hombres ya representan el 15% de las intervenciones

JAVIER DE IRUARRIZAGA

Madrid. Las españolas parecen anhelar siluetas como las de Kim Kardashian o Jennifer López, explica Constantino Mendieta, ponente en el Congreso Internacional de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica (AECEP), que se celebra en Madrid. «Las pacientes desean cada vez más tener glúteos enormes», buscando una figura más latina que la habitual en las europeas, asegura Mendieta.

La operación favorita de las españolas, sin embargo, es el aumento de pecho, seguida de la liposucción y la rinoplastia; el mismo orden de preferencia mundial. En todo caso, el doctor Mendieta aclara que, al contrario que con los glúteos, los senos «han vuelto a una proporción más pequeña, menos exuberante, más europea».

El presidente de la AECEP, Francisco Menéndez-Graiño, explica que lo que buscan ahora las mujeres es naturalidad en sus intervenciones, sobre todo en las de pecho. «Las prótesis de mama con silicona acarrean problemas como la separación de mamas o la aparición de pliegues. La solución a este problema está en la aplicación de grasa. Con ella se busca engrosar los tejidos, disminuir irregularidades y lograr que no se note la intervención, con un resultado más natural».

La materia más odiada del cuerpo humano se ha vuelto una mina de oro en la cirugía plástica. «¿Quién iba a imaginar que la grasa iba a ser la píldora mágica para el rejuvenecimiento? Tiene la capacidad de trasformar el cuerpo en formas que nunca se podrían lograr con ejercicio, dietas o lo que sea. Esta es una revolución que no tiene más de 10 años», abunda Mendieta.

¿Se puede aumentar el pecho sólo con grasa corporal? «Sí», aclara Menéndez-Graiño. «Se estudió el riesgo de esta técnica, ante la posibilidad de elevar la aparición de cáncer en la zona, y se demostró que no había ningún problema. Yo hago aumento de mamas con grasa, pero sale bastante más caro que las prótesis, probablemente el doble». La razón es que el procedimiento exige dos cirugías, una de liposucción y purificación de la grasa y, la otra, de implantación en los pechos.

España es una potencia mundial de la especialidad. No sólo por el número, sino también por el nivel de los cirujanos. Y, cada vez más, los hombres se apuntan a operaciones de estética, representando ya el 15% de los pacientes.

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