El arte baila, suena y se ve en Santa Lucía

El numeroso público durante la visita a Arte en la Tierra, que ayer tarde arranco en la instalación 'Loi Loi' de la belga Monique Bastiaans. :: fotos: miguel herreros
El numeroso público durante la visita a Arte en la Tierra, que ayer tarde arranco en la instalación 'Loi Loi' de la belga Monique Bastiaans. :: fotos: miguel herreros

La 15ª edición de Arte en la Tierra se acaba de materializar en cuatro intervenciones de factura femenina y disciplinas sorprendentes en el marco del 'land art'. Se pueden visitar en Santa Lucía de Ocón hasta el día 27

ESTÍBALIZ ESPINOSA

La tregua meteorológica, tras una semana de creación y preparativos bajo un sofocante sol, bendijo ayer la inauguración de la decimoquinta edición de Arte en la Tierra en Santa Lucía de Ocón.

Allí, Natividad Bermejo, Monique Bastiaans, Agnes Pe y Alba de Miguel han oficiado día atrás como labriegas, sembrado y cultivado su arte en plena naturaleza. Un trabajo multidisciplinar abonado por experiencias, mitología, reflexiones, denuncia, imaginación, esfuerzo, magia, inquietudes... y ahora servido generosamente a todo el que lo desee hasta el 27 de agosto.

'Removiendo el paisaje', título de esta edición, pretende ofrecer una nueva mirada sobre este entorno 'removiendo' sus detalles mínimos y cotidianos, y brindando así una nueva y sorprendente perspectiva de la naturaleza.

Unas 400 personas participaron en la tarde de ayer en la visita inaugural de la muestra

Sus primeros visitantes fueron las cerca de 400 personas que ayer tarde participaron en la visita inaugural de esta muestra de 'land art', gestada en el año 2003 por Félix Reyes y Rosa Castellot y ya imprescindible en el calendario estival de La Rioja.

Durante estas quince ediciones, arte y naturaleza han intimado a través de las más diversas disciplinas y propuestas plásticas de autores nacionales e internacionales. Pero también gracias a los lugareños de esta pequeña y hospitalaria localidad del Valle de Ocón. Ellos, en ocasiones también artistas, siempre han estado ahí echando una mano, invitando a un almuerzo, prestando sus herramientas y maquinaria, y ofreciendo desinteresadamente sus terrenos y su pueblo para las diferentes intervenciones.

Precisamente la primera propuesta que se estos días se encuentra el visitante, junto a la ermita del Carmen de Santa Lucía, ha tenido una importante participación de sus vecinos. Natividad Bermejo (Logroño, 1961) les ha invitado a grabar sobre placas de escayola dibujos, pensamientos, ideas que ahora se exponen a modo de mural en las paredes exteriores de la ermita. Personas de entre dos y más de ochenta años han participado en este trabajo de Bermejo con el contexto social de Santa Lucía.

En el vecino campo de trigo se acomoda la obra de la escultora Monique Bastiaans (Mons, Bélgica, 1954). Doce enormes arañas gigantes pueblan su proyecto 'Loi Loi' y bailan a un ritmo hipnótico sobre las cabezas de los visitantes movidas por el viento. Se trata de las conocidas como 'arañas bailarinas', que «cuando se sienten amenazadas se agrupan y empiezan a bailar, como aquí ahora», explicó la autora al público asistente.

Más allá de la estilizada y elegante estampa de estos animales, entre cuyas patas se recorta el perfil del valle, la autora propone una reflexión sobre la grandeza de lo diminuto y la pequeñez del hombre ante la naturaleza.

Coreografía y mitología

La nutrida comitiva enfiló posteriormente hacia el pueblo para encontrarse, a la entrada, con la bailarina Alba de Miguel (Logroño, 1990), quien ha introducido por primera vez la disciplina de la danza en Arte en la Tierra con su propuesta 'Camino'. Un trayecto bailado en un primer momento sobre fardos de paja y a dueto con un dron, para luego prolongarse por las calles del pueblo hasta alcanzar la plaza. A modo de pareja de baile, una cámara de vídeo acompañó su coreografía, una propuesta plástica tan bella como efímera. Alba de Miguel planteó además la experiencia como una oportunidad de sacar la danza de los teatros y acercarla al público.

La visita concluyó en la loma próxima a la plaza, desde donde se abre Valle de Ocón en toda su esplendor. Allí figura la obra de Agnes Pe (Lérida, 1985), una intervención para ser escuchada. Ahonda en las entrañas de la tierra de donde, a través de micrófonos de contacto, extrae y amplifica los sonidos de las laboriosas hormigas.

Basándose en Los mirmidones de Egina, aquellos grandes guerreros que acompañaron a Aquiles a la Guerra de Troya y que fueron creados por Zeus a partir de las hormigas de la isla, Pe traslada el mito al Valle de Ocón, al que proporciona todo un ejército de hormigas para que repueblen el Valle.

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