APOCALIPSIS MIGRATORIO

APOCALIPSIS MIGRATORIO

Cuestión de enfoque. En 'Fuego sobre el mar', el documentalista italiano Gianfranco Rosi resumió el drama de los miles de refugiados que han muerto ahogados a escasas millas de las costas europeas mediante el análisis pausado de la anatomía de un barco patera. El reflejo de la luz tenue sobre un plano fijo y la voz del doctor al frente del Centro de Recepción de Inmigrantes de Lampedusa bastaban para calibrar la dimensión de una tragedia que es tratada de manera radicalmente distinta por Ai Weiwei. Para empezar, el activista y artista contemporáneo chino, que rubrica su último largometraje documental al amparo de Amazon Studios, no escatima en desplazamientos, localizaciones y medios técnicos, quizá movido por el propósito de honrar un título, 'Marea humana', que en lo narrativo puede resultar demasiado ambicioso.

Juzgar si lo que le guía es una pulsión megalomaniaca (el autor conscientemente o no tiende a hablar de sí mismo) no es tan importante como evaluar el rigor y la profundidad de unas imágenes que documentan la migración forzosa de millones de hombres, mujeres y niños ahuyentados por las guerras, el hambre y el cambio climático; y es aquí donde surgen las primeras dudas, porque si bien Ai Weiwei es fiel a su objetivo de corporeizar las cifras en lo que se refiere a la faceta humana del relato se abre una brecha despersonalizadora que derrota en un análisis político vago y superficial, también carente de toda emoción. Puede que al público más sensible y sensibilizado le cause algún impacto pero en lo general queda la impresión de que 'Marea humana' podría ser el prólogo de series apocalípticas como 'Battlestar Galactica' o 'Falling Skies'. Recordando las palabras de H.G. Wells: «En toda la historia del mundo, jamás hubo antes tal cantidad de seres humanos que huyeran y sufrieran tanto juntos. [...]. Era el comienzo de la derrota de la civilización, del aniquilamiento de la humanidad». Cuestión de enfoque.

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