Agua y salud

El agua es muy buena para la salud en general y para la piel en particular./L.R.
El agua es muy buena para la salud en general y para la piel en particular. / L.R.

En caso de que tengamos algún problema de salud debemos saber el agua mineral que debemos consumir Hay que beber un mínimo de ocho vasos al día

MIGUEL AIZPÚNLogroño

En mi infancia, cuando uno tenía sed, se acercaba a alguna fuente próxima; si no había, hasta un chaval se atrevía a entrar en una cafetería y pedir -«por favor» y de «usted», eso sí- al camarero «un vaso de agua». En aquel tiempo, que una persona tomase asiento en una terraza y pidiese como consumición «una agua con o sin gas» hubiera causado cierta sensación.

Hoy son muchas las personas que consumen agua en las cafeterías, agua que, a diferencia de aquellos niños que fuimos, pagan religiosamente.

60-70%
de nuestro cuerpo es agua
30%
de nuestra piel es agua

El agua es un elemento imprescindible para la vida y es también, en general, muy buena para la salud y en particular para nuestra piel. Ya desde los tiempos de los griegos, se ha utilizado el agua para curar muchos males. El 60-70% de nuestro organismo es agua. Pero además el agua que consumimos es muy beneficiosa porque aporta minerales como magnesio, calcio, etc., y más todavía si el agua que consumimos es de las llamadas aguas minerales que están enriquecidas, según su origen, con sales minerales y otros componentes que les confieren propiedades beneficiosas para la salud.

Para hidratar la piel y el cabello es más importante el agua que bebamos que los demás cuidados

En el caso de que tengamos algún problema de salud debemos saber el agua mineral que debemos consumir y sirva como ejemplo que las aguas muy ricas en sodio no se recomiendan para las personas hipertensas, aunque dependerá de lo que se consuma.

En general, las cantidades de sodio en el agua son pequeñas y no constituyen riesgo. Existen también aguas minerales ricas en flúor que es un elemento importante para proteger los dientes contra las caries; aguas bicarbonatadas, que son las que contienen más de 600 mg. de bicarbonato por litro, que son muy digestivas; aguas sulfatadas, que son buenas como laxantes; aguas ferruginosas, ricas en hierro, que son buenas para las personas con anemia. Siempre aconsejamos que consulten a su médico el tipo de agua que les conviene si son personas con algún problema de salud.

A través de la piel, el sudor, la orina y la respiración perdemos a diario de dos a tres litros de líquido dependiendo de nuestra actividad diaria (trabajo, ejercicio físico, etc.) y de la temperatura.

Por lo tanto, salvo que queramos terminar deshidratados, deberemos reponer estos líquidos. Hemos de beber mucha agua todos los días, un mínimo de 8 vasos al día. Para la hidratación de la piel y nuestro cabello va a ser más importante el agua que bebamos todos los días que todos los demás cuidados.

Si no bebemos agua suficiente nuestro organismo va a funcionar mal, la digestión se hace más lenta, la orina se concentra mucho y puede haber problemas en nuestros riñones, la circulación se ve comprometida y aparecen problemas de deshidratación.

La piel, el cabello y las uñas se hacen más vulnerables. Por estas y otras razones el agua es beneficiosa para nuestro cuerpo.

Si padecemos algún tipo de patología, por ejemplo cardiovascular o renal, debemos consultar a nuestro médico, porque todo en exceso y el agua también, puede no ser saludable.

El agua es el componente mayoritario (30%) de nuestra piel, por lo que su aporte es esencial para mantener la turgencia y elasticidad de la misma. Una piel deshidratada es menos elástica.

El aporte de agua adecuado evita la deshidratación de la piel. Una piel deshidratada no puede cumplir la función de barrera natural que tiene la piel, pierde tersura y favorece la aparición de eccemas.

La aplicación externa de agua fría o compresas húmedas produce un efecto calmante inmediato del picor y disminuye la inflamación de la piel. Puede ser muy útil en caso de quemaduras, urticarias, picaduras de insecto u eccemas. El agua fría reduce la rojez.

De lo que no cabe duda es que beber agua es un hábito de vida saludable.

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