Los acusados de abusar de una mujer en una ambulancia niegan los hechos

El fiscal, que rechazó los alegatos de inocencia de ambos, reclama siete años de cárcel para cada uno de los procesados

R. C. BARCELONA.

La Audiencia Provincial de Barcelona dejó ayer visto para sentencia el juicio en el que los dos acusados de abusar sexualmente en el interior de una ambulancia de la paciente a la que trasladaban a un hospital lo negaron todo.

El fiscal, que rechazó sus alegatos de inocencia ante el tribunal, considera que agredieron sexualmente a la mujer mientras la trasladaban semiinconsciente en la ambulancia, por lo que pidió que cada uno de ellos sea condenado a siete años de prisión.

El Ministerio Público, además de la pena de cárcel, solicitó a los miembros de la Sección Quinta que también inhabiliten a ambos acusados para que el ejercicio de cargos públicos durante el tiempo de condena, que se les prohíba aproximarse a menos de un kilómetro o comunicarse con la víctima durante dos años tras salir de prisión, que sean sometidos a seis años de libertad vigilada, y que deban pagar una indemnización de 6.000 euros a la víctima.

Los hechos se produjeron el 21 de agosto de 2015 y se iniciaron en la confluencia de las calles Josep Tarradellas y Numancia de Barcelona, pasada la una de la madrugada. La presencia de la ambulancia fue requerida por una patrulla de los Mossos d'Escuadra, que, según confirmó, se detuvo en ese punto tras ver en el suelo a una mujer que se encontraba sin sentido y no respondía a estímulos.

La mujer, según su declaración y la que realizó su pareja de aquel momento durante la vista, había ingerido abundante cantidad de alcohol durante la cena en un restaurante y había tomado la medicación que utiliza para poder dormir, porque pensaba irse con su novio a la casa de este, pero tuvieron una discusión y se marchó en busca de un taxi.

Según el relato del fiscal, una ambulancia del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) llegó a este punto de Barcelona sobre las 1:31 horas y los empleados estuvieron asistiendo in situ a la desvanecida durante casi media hora, hasta que la trasladaron al Hospital Sagrado Corazón de la ciudad para que la evaluasen los especialistas. Hasta aquí el relato de ambas partes no tiene prácticamente diferencias, pues los trabajadores sanitarios indicaron en el juicio que habían logrado que la enferma recuperase la conciencia en la calle, pero que la llevaban al hospital porque tenía las constantes vitales bajas.

Un brote psicótico

Las diferencias comienzan con la partida de la ambulancia. La expareja de la víctima aseguró que intentó entrar en el vehículo para acompañarla, pero que le dijeron que no, que luego podría verla en el hospital. El fiscal defendió que los acusados, sobre las 2:03 minutos, en la intersección de las calles Josep Tarradellas y Viladomat pararon la ambulancia y aprovecharon el estado de semiinconsciencia que presentaba la pasajera para abusar sexualmente de ella hasta que se despertó y les recriminó lo que le estaban haciendo. La acusación fue reiterada en el juicio por la presunta víctima, que dijo que, tras su desmayo en la calle, recordaba haberse despertado en el interior de la ambulancia para descubrir a los dos hombres abusando de ella.

Según el mismo relato de la Fiscalía, la mujer les reclamó que la llevaran a su casa, cosa que consiguió, sobre las 2:30 horas, después de que los dos trabajadores de la ambulancia se pusiesen en comunicación con su central de coordinación y les autorizase a cambiar la ruta del hospital si la paciente firmaba un documento de alta voluntaria, cosa que todas las partes reconocen que hizo. Eso sí, la presunta víctima indicó que solo aceptó esa exigencia porque lo único que quería era salir de esa situación.

Los dos acusados no rechazan que parasen la ambulancia en mitad del recorrido, pero lo atribuyen a motivos muy distintos. Se trata de un hecho indiscutido, pues lo confirma el GPG del vehículo, que lo ubica parado durante 14 minutos cerca del hospital. Ellos aseguran que la parada se debe al brote psicótico que sufrió la mujer derivado de los fármacos que toma por padecer un trastorno mental. Indicaron que insistía en que no la llevasen al hospital, cosa de la que trataron de disuadirla durante unos minutos, hasta que contactaron con la central y acordaron el alta voluntaria.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos