La acusada de vender a sus hermanas dice que no cobró porque «no eran vírgenes»

R. C. ALLADOLID.

V La mujer acusada de haber vendido a sus hermanas por 10.000 euros cada una para concertar matrimonio con sendos clanes familiares en Morales de Toro (Zamora) y Pozaldez (Valladolid) defiende que esta práctica es una «tradición» en su país de origen, Rumanía, pero que solo se pide «algo de dinero» cuando la joven es virgen. En declaraciones a La Sexta, esta mujer, que en libertad vigilada tras pasar el viernes a disposición judicial, asegura que tanto ella como su marido (acusado de participar en la venta) no recibieron dinero a cambio de entregarlas a sendos clanes, porque las dos jóvenes, de origen rumano y de 16 y 17 años, respectivamente, habían sido violadas por su padre, «por el monstruo de mi padre», matiza.

Fue el pasado martes cuando se puso en marcha la operación policial para liberar a las dos menores, que se encontraban retenidas por sendos clanes familiares que las habrían adquirido tras pagar 10.000 euros por cada una. La operación se saldaba con la detención de siete personas presuntamente implicadas en la venta de las dos menores, de las cuales seis podrían haber quedado ya en libertad, pues según explicaron ayer fuentes de la investigación solo existe constancia de que se haya ordenado el ingreso en prisión de uno de los acusados.

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