¿Qué hacer si tengo acúfenos?

Los desórdenes se originan en algún lugar de la vía auditiva.
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Los desórdenes se originan en algún lugar de la vía auditiva.

Todas las terapias deben incluir un entrenamiento en control mental para evitar centrar la atención en la presencia o ausencia de los sonidos Hay tratamientos eficaces para combatir la escucha continuada de ruidos o zumbidos

ISABEL OLLETA

logroño. El acúfeno o tinnitus es un fenómeno perceptivo que consiste en la escucha de ruidos o zumbidos que no se producen de manera real en el espacio exterior y que, por lo tanto, no se corresponden con una actividad vibratoria real de la cóclea.

Dicho de otra manera, la persona afectada por los acúfenos percibe sonidos en situaciones de silencio, sin que se dé una actividad auditiva normal. Estos pueden percibirse a diferentes intensidades, lo que determinará la incomodidad que genera y, por lo tanto, el bienestar general de la persona.

Este fenómeno es relativamente desconocido para la población general, lo que genera a su vez una gran incomprensión y una alta frustración en las personas afectadas. Quien lo padece puede no comprender lo que le pasa y, por ende, no es capaz de lograr un afrontamiento adecuado del problema.

Los acúfenos de intensidad severa pueden llegar a deteriorar la comprensión de la palabra hablada

El acúfeno tiene un gran efecto distractor, por lo que logra afectar al rendimiento escolar o laboral. Esto, sin duda, aumenta de manera significativa el malestar psicológico generado por el acúfeno, rodeando a la persona en una atmósfera emocional abrumadora.

Aunque aún no se conoce con certeza cuál es la causa exacta, sí que se sabe que este desorden se origina en algún lugar de la vía auditiva, la cual va desde el oído hasta las áreas auditivas cerebrales.

El diagnóstico se hace a partir de diversas pruebas médicas y audiológicas, por lo que será el Otorrinolaringólogo quien determinará la presencia de esta problemática, así como la modalidad de tratamiento.

Los acúfenos de baja intensidad no interfieren en la vida diaria de una manera notable, pues el ambiente ruidoso con el que se convive en el día a día puede enmascarar con facilidad estas incómodas percepciones. Sin embargo, aún en estas condiciones, por la noche sí que puede llegar a resultar molesto e incluso perturbar el descanso. En estos casos la recomendación suele ser la incorporación de música ambiental y el entrenamiento en técnicas de relajación con objeto de mitigar la molestia generada.

No obstante, cuando el acúfeno es de una intensidad severa, la molestia producida es tan grave que la afectación psicológica se produce a muchos niveles, llegando a reducir la calidad del sueño y la concentración e incluso provocando una mala comprensión de la palabra hablada.

Hay que tener en cuenta que los acúfenos no son una enfermedad, sino que más bien se constituyen como síntoma. Por otro lado se puede resaltar que, aunque no tienen una cura definitiva, sí hay tratamientos eficaces que ofrecen alivio.

En primer lugar, cabe destacar que los acúfenos pueden ir acompañados de sordera. La pérdida de audición se solventa habitualmente con audífonos, lo que atenúa la percepción de estos molestos ruidos gracias a una mejor escucha de las conversaciones, de la música o de cualquier otro ruido ambiental que enmascare el acúfeno.

No obstante los acúfenos también aparecen en personas con una audición normal. En estos casos existen unos dispositivos electrónicos llamados «enmascaradores» que utilizan el sonido para hacer que los acúfenos sean menos notorios. Hay personas en las que son tan eficaces a la hora de encubrir el acúfeno que incluso los utilizan para dormir bien.

Por otro lado, dado que el hecho de escuchar ruidos de manera constante puede tener un impacto considerable en el bienestar psicológico, otra figura profesional de referencia en el tratamiento es el psicólogo.

Habitualmente, un equipo multidisciplinar compuesto por otorrinolaringólogo, audiólogo o audioprotesista y psicólogo realiza una evaluación pormenorizada de la problemática para dar una respuesta global y eficaz que ayude a la persona a «dejar de sentir el acúfeno».

Una de las terapias que más eficacia ha mostrado es la denominada Terapia de Reentrenamiento del Acúfeno (TRT), consistente ésta en generar un ruido unos decibelios por debajo de la intensidad del acúfeno y en las frecuencias en las que se presenta éste.

Esta terapia va acompañada de un trabajo de orientación, así como de entrenamiento en habilidades de relajación y control de pensamientos. Esto es esencial en estos casos, pues el principal problema es que tendemos a prestar demasiada atención a esos ruidos, llegando incluso a obsesionarnos en no querer pensar en ellos y obteniendo el efecto contrario. Por ello conviene reeducar nuestra mente, evitando focalizar nuestros pensamientos en intentar que «esos ruidos se apaguen» y tratando de no centrar la atención en la presencia o ausencia del acúfeno. Es a través del entrenamiento de la mente como se puede evitar uno de los principales problemas en combatir los acúfenos.

Es de suma importancia destacar que para obtener los resultados adecuados hay que tener paciencia, ya que no se pueden esperar resultados inmediatos. Sin embargo se puede decir que, indudablemente, es un esfuerzo que merece la pena.

Así es que controlar el acúfeno no solo revierte en un beneficio perceptual, sino también psicológico. Por todo esto es esencial que las personas que lo sufren acudan a un centro especializado y comiencen una terapia adecuada.

La evolución dependerá de cada caso en particular pero, tal y como apuntan las personas que han aprendido a convivir con el acúfeno, lograr comprender y convivir con esta problemática cambia totalmente la vida.

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