Unos 65.000 españoles han reclamado a Google su derecho al olvido

España representa el 10% de las 655.000 peticiones presentadas en Europa al buscador, que afectan a 2,4 millones de páginas web

ARANTXA HERRÁNZ MADRID.

El derecho al olvido, reconocido en mayo de 2014 por el Tribunal de Justicia Europeo, establece que cualquier persona (física o jurídica) tiene derecho a pedir a los motores de búsqueda de internet, como es el caso de Google, que retiren algunos resultados de búsquedas que puedan afectarles.

Desde que se reconoció ese derecho, Google ha recibido 655.456 solicitudes europeas (de las que 65.000, el 10%, corresponden a España). Estas peticiones afectan a 2.439.999 URL (páginas web). La compañía ha dado a conocer estos datos, que se irán actualizando a través de una nueva página web (https://blog.google/topics/google-europe/updating-our-right-be-forgotten-transparency-report/), donde se pueden consultar los números por países, por naturaleza de la persona solicitante (usuario particular o empresa) o de las URL que se piden dejar de indexar (medios de comunicación, gobierno, redes sociales...).

¿Por qué pedimos que retiren esas búsquedas? Según el principal buscador de internet, podemos saber que, de las razones que se esgrimen para que Google deje de mostrar determinadas búsquedas, la «información profesional» encabeza la lista, con casi una de cada cuatro peticiones (24%). De hecho, los usuarios particulares son, tanto a escala europea como española, los mayores demandantes de este derecho. Mientras que en Europa, el 88,7% es de particulares, en nuestro país el dato aumenta hasta el 90,3% de los casos.

En esta página web sobre cómo los europeos piden a Google que no muestre en sus resultados determinados resultados, la compañía también muestra algunos ejemplos de solicitudes que ha recibido a lo largo de este tiempo, el contexto de por qué se realizó la solicitud y si se ha aceptado o no esta petición.

De todas las peticiones europeas recibidas desde 2014, cerca de un tercio piden la eliminación de determinados contenidos en redes sociales y servicios de directorio, mientras que alrededor del 21% eran URL relacionadas con medios de comunicación y sitios web gubernamentales. Cabe señalar que en estos dos casos, la información que no se quiere mostrar suele hacer referencia al historial legal de alguna persona. El buscador Google tiene una página web (https://www.google.com/webmasters/tools/legal-removal-request?complaint_type=rtbf&pli=1) desde la que cualquier usuario puede reclamar su que se ejerza su derecho al olvido. En este formulario el interesado debe detallarse si la solicitud se hace a título particular o en nombre de otra persona, así como las razones por las que se quiere ejercer este derecho y sobre qué URL concretas.

¿Por qué se aceptan (o no) las peticiones? De las 2,4 millones de URL que han pedido ser retiradas en estos casi cuatro años, el 43,3% han sido eliminadas, según datos de la propia Google. En España, esta cifra resulta ser algo menor: el 38,1% de las peticiones recibidas ha sido resueltas a favor del demandante. Sin embargo, cabe señalar que algunas peticiones siguen siendo revisadas, por lo que este número podría variar en cuestión de días o semanas.

Pero ¿qué determina que Google retire o no de su motor de búsqueda las web solicitadas? Según detalla la propia compañía, los motores de búsqueda deben aplicar esta decisión si los enlaces en cuestión son «inadecuados e irrelevantes», si «ya no son relevantes» o si son «excesivos», teniendo en cuenta factores de interés público, como el cargo que desempeña la persona actualmente.

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