La Rioja

De figuras y sueños

Todavía no se conocen las combinaciones de la Feria de San Mateo, pero sobre el papel la empresa de la plaza de toros de Logroño ha conseguido hilvanar a las máximas figuras del toreo para que estén en Logroño, cosa nada fácil a tenor de lo que ha sucedido en los últimos años. Conviene recordar que el año pasado Talavante, que había toreado en Nimes el día anterior, a última hora se descolgó de Logroño por razones que nadie supo o quiso contar. Logroño no es fácil y para que la gente acuda a la plaza ya no basta colgar los carteles por los bares y esperar las filas en las taquillas. Aquellos tiempos se han terminado, aquel abono de 4.000 personas se lo llevó la crisis, la horrible gestión de tantas cosas y la absoluta falta de promoción endémica que padece este espectáculo. Por eso, la empresa tiene que confeccionar carteles con interés máximo cada día, y eso sólo se consigue con los toreros que están arriba, con las figuras, con los mandones. No se me olvida la decepcionante entrada de la corrida de Victorino del año pasado. Y a la empresa, imagino, que tampoco. Sólo falta por confirmar la presencia de Manzanares, al que se le ha ofrecido la corrida de Juan Pedro Domecq con Ponce y Urdiales en la terna. En cuanto a las ganaderías hay dos buenas noticias: repite Victorino Martín y desaparecen los inanes vellosinos impuestos por Morante las tres últimas temporadas. Creo que los mimbres están ahí para diseñar una gran feria, con toreros nuevos como Ginés Marín, máximo triunfador de San Isidro, y Andrés Roca Rey, que demuestra sobre el ruedo cada tarde una entrega descomunal. El toro de Logroño en realidad, casi siempre fue una entelequia, una construcción periodística y un sueño. El toro de Logroño existió días puntuales y muchos no lo vieron; ahora sucede algo parecido. A veces sale al ruedo y no lo ven los toreros, así que en ocasiones los aficionados tampoco somos capaces de aquilatarlo. Uno de los carteles más complicados de diseñar es el de Victorino. La figuras no la quieren ver ni en pintura, sólo Talavante se ha apuntado y fue en Madrid. Ferrera, uno de los grandes con los grises, tampoco parece este año muy proclive a ella. Sin embargo, yo sueño con un mano a mano entre el extremeño y Urdiales. Estoy convencido de que sería uno de los carteles de la temporada, pero como soñar es gratis me refugio en mis esperanzas.

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