La Rioja

Cálida defensa del gélido Norte

El detalle de un pelo de oso polar, hueco y transparente, es una de las muchas curiosidades de la exposición. :: fotos: justo rodríguez
El detalle de un pelo de oso polar, hueco y transparente, es una de las muchas curiosidades de la exposición. :: fotos: justo rodríguez
  • La muestra recrea los paisajes, ecosistemas y población del Polo Norte a través de las imágenes de Andoni Canela y con un afán de sensibilización medioambiental

  • La Caixa expone 'El Ártico se rompe' en la plaza del Ayuntamiento de Logroño hasta el día 20

logroño. La Obra Social 'la Caixa' nos traslada hasta el Ártico en su nueva exposición, y lo hace no sólo para que disfrutemos de un bellísimo paseo entre icebergs, de su singular ecosistema o de sus ingeniosos pobladores, sino para concienciarnos de la importancia de conservar esta región polar. La alarmante reducción de su superficie helada (dentro de treinta años podría desaparecer el hielo durante el verano), no solo pone en riesgo este enclave septentrional sino que tiene consecuencias en el resto de Planeta.

Y precisamente con esta doble intención de dar a conocer y de sensibilizar sobre la realidad del Polo Norte se ha diseñado la exposición itinerante 'El Ártico se rompe', que puede visitarse en la Plaza el Ayuntamiento de Logroño hasta el 20 de julio. Su presentación corrió ayer a cargo de la concejala de Cultura, Pilar Montes; la directora del Área de Negocios de CaixaBank en Logroño, Isabel Moreno, y el comisario de la exposición, Toni Pou.

Apta para todos los públicos, la muestra reúne un centenar de instantáneas del prestigioso fotógrafo de naturaleza Andoni Canela que arrojan luz sobre «qué está pasando en el Ártico, por qué y cómo le está afectando», explicó Pou, quien también glosó otros contenidos más amables. «A pesar de temperaturas de 50 grados bajo cero, meses de oscuridad total, tormentas con vientos huracanados... hay mucha vida en el Ártico». Como osos polares (¿sabían que su pelaje no es blanco?), ballenas de hasta 200 años de edad, el charrán ártico (protagonista de la migración más larga de la tierra, del Ártico a la Antártida), gusanos que se congelan y descongelan, mosquitos, zorros, liebres, plantas carnívoras...

En la exposición también se habla de los inuits, los inupiats, yupiks, samis... pobladores que han sabido adaptarse a un entorno hostil gracias al ingenio. Sirvan como ejemplo el kayak, embarcación construida con huesos y pieles; o el iglú, vivienda de hielo que logra diferencias térmicas de hasta 50 grados entre el interior y el exterior.

Las auroras boreales aportan el carácter mágico a esta muestra, cuya innovadora puesta en escena recrea con gran realismo el Polo Norte. Allí se camina entre níveas paredes, se expone ropa y utensilios de los inuits, se escuchan lo sonidos de los animales, la música sami e incluso un cuento inuit-yupik bajo un cúpula celeste plagada de estrellas. Paneles audiovisuales e interactivos explican cómo se deshacen los casquetes polares, qué es una aurora boreal, los diferentes tipos de hielo o la presión económica y el calentamiento como amenazas que planean sobre el Ártico.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate