La Rioja

«Hay que ser un genio para poder vender poesía o una novela»

Carmelo Cadarso, ante el mural de Héctor Sáenz en El Espolón que ilustra la portada de su poemario. :: sonia tercero
Carmelo Cadarso, ante el mural de Héctor Sáenz en El Espolón que ilustra la portada de su poemario. :: sonia tercero
  • El sacerdote jubilado y escritor publica ahora su segundo poemario, titulado 'Fascinación'

  • Carmelo Cadarso Escritor

Aunque se ha dedicado en gran parte a ayudar a los demás, Carmelo Cadarso sigue desde su retiro de la jubilación con su afán por echar una mano a los más desfavorecidos. Tras una vida entregada al sacerdocio en Brasil y Estados Unidos cooperando con las comunidades de emigrantes, este corerano residente en Logroño plasma sus emociones más profundas a través de la poesía intimista. Su primera obra, 'Ecos del gran silencio', publicada en el 2010, ya se destinó a fines solidarios. Ahora llega con 'Fascinación', que también luce un carácter benéfico.

- Siete años han transcurrido ya desde 'Ecos de gran silencio', ¿qué novedades trae ahora con su nueva obra, 'Fascinación'?

- Ambas obras se diferencian en la forma, pero no en el fondo. Ambas vienen a decir con una estructura diferente la misma idea de Dios presente en la vida de los seres humanos. En el segundo libro, por su parte, hago más hincapié en lo que es la luz eterna, que me llama la atención porque nadie sabe lo que es, ni los científicos ni la Iglesia. Y yo personalmente quería hacer hincapié en que lo que es luz es hermosura, y sin luz no hay hermosura. Y si entendemos un cerebro que se deja cautivar por lo hermoso, esa hermosura y esa luz que hace resaltar la belleza de las cosas del universo es algo que está intrínsecamente dentro del concepto de Dios.

- ¿Y cómo definiría su poesía, la que está presente en 'Fascinación'?

- Es una poesía 'paramística'.

- ¿En qué sentido?

- La mística es una espiritualidad ya centrada únicamente en Dios, con Dios y sólo para Dios. Ve todos los ángulos de la naturaleza humana y del cosmos bajo la perspectiva de Dios presente en nosotros. El místico se ve a sí mismo como parte del Dios que habita en él. Y la poesía 'paramística' busca darle forma al entendimiento, a la cadencia y a la música del poema de manera que es Dios mismo el que está presente en todo cuanto el poeta quiere resaltar, sea una flor, sea una montaña, sea una persona... Todo lo que es humano llega a ser divino.

- ¿Le resulta más sencillo comunicar sus emociones a través de la poesía?

- Sí. Además, como he predicado en inglés, en portugués, en castellano... todas esas influencias y formas de hablar y mentales las he ido absorbiendo como parte del mundo que me rodea y entonces lo predico con la misma alegría y profundidad de sentimientos.

- Este segundo libro también tiene un fin benéfico, ¿no?

- Sí, como el otro. 'Ecos de gran silencio' lo entregué a las Hermanitas de los desamparados y todavía sacan algún provecho de él, vendiéndolo poco a poco. Con el primero ya vi que era muy difícil vender poesía. Es difícil vender poemas y también vender novelas. Y hay que ser un genio para poder vender una novela. Así que decidí que el libro sería gratis, pero en el prólogo invito a quien lo recibe a tener un acto de agradecimiento hacia aquellas personas que necesitan alivio o ayuda, hacia aquellos que no han tenido suerte en la vida.

- Vaya, que lo deja a la libre elección de quien recibe el libro.

- Exacto. Insinúo la idea; no digo que dé una limosna porque yo no creo mucho en las limosnas, son necesarias pero no son la solución, al menos no tanto como la concienciación.

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