La Rioja
La fruta, junto con los cereales y lácteos, debe formar parte de nuestro desayuno diario. :: l.r.
La fruta, junto con los cereales y lácteos, debe formar parte de nuestro desayuno diario. :: l.r.

Por un estilo de vida saludable

  • La ingesta regular de fruta, verduras, legumbres y pescado tienen un efecto de prevención de enfermedades como la hipertensión, la diabetes o el cáncer

  • Una adecuada alimentación se basa en la dieta mediterránea y, como decía Grande Covian, en comer de todo en plato pequeño

Todos sabemos que cada uno de nosotros podemos hacer mucho por nuestra salud. Sólo tenemos que vivir con unos hábitos de vida saludables. ¿Somos constantes y lo hacemos? No siempre, aunque cada vez nos cuidamos más y somos más conscientes de que es importante nuestro estilo de vida para vivir con una mejor salud. Tampoco se trata de ser estrictos. Algún capricho conviene darse en alguna ocasión.

En nuestro estilo de vida saludable lo primero que debemos hacer es cuidar nuestra alimentación, basada en la dieta mediterránea, que es no sólo una forma de alimentarse sino de vivir. Una alimentación sana y equilibrada es muy importante y, como decía el gran endocrinólogo el profesor Grande Covian, hay que comer de todo en plato pequeño. Somos lo que comemos y cómo comemos, disfrutando de la comida, masticando despacio y 'viviendo' el momento. Un menú sano no tiene por que ser aburrido. Debemos de guardar unos horarios y no saltarnos comidas.

Y debemos empezar por un buen desayuno, la comida más importante del día. Pero hay muchas personas que salen de casa sin desayunar o tomando un discreto café con leche que, a media mañana, complementan con una pieza de bollería o un pincho con otro café.

El resultado es un plan dietético insuficiente e inadecuado, por lo que a media mañana su capacidad de trabajo, de concentración y de ánimo decae. Por la mañana gastamos una gran parte de nuestra energía, necesitamos empezar el día con un desayuno adecuado.

Hay que desayunar bien, pero también debe ser un desayuno adecuado a nuestros gustos y una buena combinación es tomar fruta natural o zumo natural, una buena rebanada de pan con aceite de oliva o cereales y un lácteo que suele ser leche o puede ser yogur. Y dedicar un tiempo al desayuno, si es posible con la familia, sobre todo si hay hijos. Si les educamos en un desayuno adecuado lo harán toda su vida.

Debemos seguir planificando bien nuestra agenda dietética respetando nuestros horarios de comida. La ingesta regular de frutas, verduras, legumbres y pescado -preferentemente azul- tiene un efecto de prevención de enfermedades como la hipertensión, el aumento del colesterol, la diabetes, la arteriosclerosis o el cáncer. En definitiva, realizaremos una buena prevención para tener una buena salud.

En nuestros hábitos alimenticios no debemos olvidar que nuestra tradición culinaria abusa de la sal, que se ha comprobado es un precursor de la hipertensión. Hay que habituarse a dar sabor a los platos con otros recursos que no contengan sodio, como por ejemplo con las hierbas aromáticas.

Hay que mantener nuestras comidas tradicionales, encuadradas en la dieta mediterránea, pero sin obsesionarse con lo natural. El mundo de la alimentación ha evolucionado mucho en las últimas décadas. Han entrado los conservantes, colorantes, etc., muy necesarios por otro lado y totalmente controlados por la Unión Europea.

Todos estos aditivos pueden en algunas personas desarrollar cuadros de alergia, etc., que se deberá tener en cuenta.

Agua y vino

En España, en general, mantenemos una buena dieta, aunque es cierto que en general tomamos sal y azúcar en exceso, consumimos poca fibra, en las mujeres muchas veces hay un déficit de hierro y en las personas de edad hay poca ingesta de agua y falta de vitamina B. En general, si comemos adecuadamente, no necesitamos tomar vitaminas ni ningún tipo de suplemento. En los últimos años se ha comprobado un exceso de publicidad que nos lleva a tomar este tipo de productos para complementar nuestra alimentación, mantenernos más jóvenes o tener menos arrugas.

No debemos olvidar lo importante que es beber todos los días agua para nuestra salud. Siempre que no haya algún problema de la salud que lo desaconseje, es recomendable de 2 a 3 litros, contando por supuesto el aporte de líquidos que supone tomar zumos (mejor naturales, cuidado con el exceso de azúcar en los industrializados) o infusiones a lo largo del día.

Y, por supuesto, es recomendable un vasito de vino diario en las mujeres y dos en el caso de los hombres. Y tener cuidado con las bebidas alcohólicas de alta graduación.

En próximos artículos hablaremos de otros hábitos de vida muy importantes para nuestra salud.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate