La Rioja

Identifican los nichos metastásicos para atacar la expansión del cáncer

  • Un equipo de científicos en el que participa el CNIO desarrolla una investigación que abre nuevas vías diagnósticas y terapéuticas

Madrid. Determinar dónde puede aparecer la metástasis de un cáncer es fundamental para atacar la expansión del tumor. Y es que la metástasis es la principal causa de mortalidad asociada al cáncer. Un consorcio de científicos en el que participan investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha establecido las pautas para la identificación de signos que anuncian una metastásis, de manera que se puedan aplicar cuanto antes las oportunas terapias, según recoge un artículo publicado en la revista 'Nature Reviews'.

Conocidos los órganos en los que la aparición de la metástasis es más habitual -pulmón, cerebro, hueso-, es en ellos donde los expertos apuntan que hay que realizar un seguimiento para detectar los nichos metastásicos. «Estos son alteraciones en la vasculatura, infiltración de células inmunes (inflamación local) y remodelación del órgano», explica Héctor Peinado, jefe del Grupo de Microambiente y Metástasis del CNIO.

Estudiar estas alteraciones, que pueden servir como marcadores de la evolución del cáncer, también permitirá «identificar terapias para bloquear la progresión de la metástasis», añade Haiying Zhang, del Weill Cornell Medicine de Nueva York y coautora de la investigación.

«Cuanto más avancemos en detectar una metástasis temprana, mayor supervivencia tendremos», destaca Pinado. En esto radica la importancia del trabajo de este grupo de expertos, ya que los pacientes oncológicos sucumben mayoritariamente a la metástasis, mientras el tratamiento de los tumores primarios está muy avanzado. «Si conseguimos detectar que un tumor va a metastatizar y dónde, y somos capaces de frenarlo en esa ventana de tiempo, será más fácil tratarlo», advierte.

Como herramientas para observar la evolución de los tumores, los investigadores apuntan a técnicas de imagen molecular que completen las pruebas clásicas para analizar y detectar la formación de los nichos. Según explican, descubrir los signos de su formación también podría servir para obtener información de dónde es más probable que un tumor metastatice. El siguiente paso sería evitar que se extienda.

Actualmente se está investigando cómo actuar ante los cambios en los vasos sanguíneos, cómo bloquear las señales que envía el tumor primario o cómo mantener los nichos metastásicos en un estado durmiente, tal y como sucede durante años en algunos pacientes.