La Rioja

Naser se multiplica en La Rioja

El violinista y director uruguayo, ayer en el Aula Magna del Edificio Quintiliano de la UR. ::
El violinista y director uruguayo, ayer en el Aula Magna del Edificio Quintiliano de la UR. ::
  • El director uruguayo ofrece una 'master class' en la UR y dirigirá a la Joven Orquesta del Collegium Musicum en Riojafórum

El prestigioso violinista y director de orquesta uruguayo Diego Naser, que durante este año va a debutar como director en Luxemburgo, Portugal, Austria, España, México, Argentina y Alemania, va a completar cinco actuaciones en La Rioja en sólo una semana. Inició su periplo el pasado sábado en el Teatro Real de Ezcaray, ayer actuó en la Universidad de La Rioja, hoy lo hace en el Conservatorio Profesional de Música de La Rioja y en la catedral de Santo Domingo de la Calzada y el domingo finalizará en Riojafórum, junto a la Joven Orquesta del Collegium Musicum La Rioja. Para este concierto, en el que se interpretarán, sobre todo, obras de Beethoven con tres solistas, las entradas están a la venta por 12 euros en Santos Ochoa y una parte de la recaudación obtenida se destinará a la Cocina Económica de Logroño.

Ayer, en el Aula Magna del Edificio Quintiliano de la UR, Naser impartió una 'master class' al público y dirigió un ensayo abierto de la Orquesta Promesas del Collegium Musicum La Rioja dentro de su décimo aniversario y del 25º de la propia universidad. «Sobre todo vamos a demostrar la importante de la música en la educación de los jóvenes», avanzó Naser antes de comenzar. También habló de cómo se desarrolla el trabajo orquestal, en qué consiste, sus puntos más importantes...

Durante toda la conferencia actuaron la treintena de niños de 8 a 14 años de la Orquesta Promesas con sus violines, violas y violonchelos. Algunos, incluso, con chándal. Todos bajo la atención de su director habitual, Alfredo Rodríguez. El repertorio se basó en Holst y Schubert. «Siempre he dirigido orquestas sinfónicas profesionales, de adultos. Cuando uno se enfrenta a niños es una cajita de sorpresas, siempre positivas», confesaba Naser, quien recordó haber trabajado con jóvenes hace muchos años en Alemania y Uruguay, admitiendo que le agrada esa salida de la rutina.

Los nuevos pupilos con los que contó ayer también parecían agradecer la experiencia. Julia Martínez, de 11 años y que toca el violín, afirmaba: «Me encanta tocar en grupo porque aprendo y me divierto. De pequeña me enseñaron el violín y me gustó mucho». Laura Provedo, de 15 años, toca la viola y valoró: «Me parece increíble poder conocer a un nuevo director y tocar con todos, aprendiendo». Ella aseguró que toca la viola porque «me enamoró el sonido». Carmen Aguirre, de 12 años, toca el violonchelo «porque mi madre era profesora de Música, me lo enseñó y me gustó mucho». «Conocer a un director nuevo, que dirige a orquestas grandes, es una experiencia muy chula», declaró Carmen. Y Raúl Ruiz, de 13 años, que también toca el violonchelo «porque toda mi familia toca algún instrumento y el chelo suena muy bien y es muy bonito», confesó que la experiencia iba a ser «bastante emocionante».

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